"La muerte de Kirchner produjo un gran vacío en la política argentina"

"La muerte de Kirchner produjo un gran vacío en la política argentina"
El diputado provincial Juan Garivoto analiza el escenario para el 2011. "Va a ser una campaña fea", pronostica. Y afirma que "sería extraño" que Cristina Fernández decida no ir por la reelección. Además, cuenta porqué acompaña al oficialismo y no a Duhalde y asegura que Scioli es el candidato a gobernador.
Pronostica una campaña fea. Pide que le den tiempo a Cristina Fernández para decidir si irá por la reelección y asegura que si el vacío que dejó Néstor Kirchner no se llena "como corresponde", habrá mayor diáspora en el peronismo. A diez meses de las elecciones, Juan Garivoto, uno de los hombres fuertes del justicialismo bonaerense, analiza el escenario político del año que termina y el que se viene para el 2011. "Los gobiernos se gestionan desde lo institucional pero se sostienen desde la política", dice para explicar lo que significó la muerte del ex presidente.

A solas con LA CAPITAL, el diputado provincial confiesa que va a acompañar a Cristina Fernández si va en busca de otro mandato. ?Es un gobierno con buenas intenciones y comparto su idea?, afirma para fundamentar su decisión. También sostiene que el candidato a gobernador del peronismo bonaerense es Daniel Scioli y asegura que "así como está" la Ley de Internas Abiertas es "inaplicable".

-¿Cómo ve el panorama político nacional después de la muerte de Néstor Kirchner y con el PJ una vez más con dos posturas muy diferentes ante una elección?

-Hay dos posturas diferentes, pero dentro del justicialismo la cosa está un poco más homogeneizada. Más allá de eso, se produjo la muerte de Néstor Kirchner. Eso ocasionó un vacío muy fuerte en la política argentina y se nota claramente el hueco que ha generado ese vacío. Naturalmente que ese hueco se profundiza dentro del peronismo porque de alguna manera Kirchner era el que gestionaba la política del gobierno y del propio justicialismo. Los gobiernos se gestionan desde lo institucional, pero se sostienen desde la política. Entonces este vacío se nota.

-¿Quiere decir que el gobierno corre riesgos ante la falta de Kirchner?

-No. Esto no quiere decir que el gobierno corra riesgo ni que haya dificultades institucionales. Lo que quiere decir es que hay que llenar un vacío muy grande y todavía no están los actores que lo deben hacer.

-Usted conoce el peronismo por dentro, ¿qué pasa si no se logra llenar el vacío que dejó Kirchner?

-En la medida que no se logre llenar como corresponde, va a tender a generarse mayor diáspora. Esto es lo normal y natural. Acá hay un grupo de compañeros que promocionan la candidatura de Cristina Fernández. Yo digo que si Cristina quiere ser presidente, la voy a acompañar. Pero me parece que a alguien que perdió a su compañero de toda la vida hace dos meses, hay que darle el respiro para que tome la decisión que crea más conveniente.

-Hasta Duhalde reconoció que Néstor Kirchner trabajaba 18 horas por día para darle el sostén político a la Presidenta mientras ella se dedicaba a la gestión ¿Cree que ahora Cristina puede cumplir las dos tareas?

-Es difícil porque él hacia una tarea específica que le era propia y respecto de la cual tenía mucha veteranía y habilidad. Entonces, reemplazarlo en ese sentido es difícil. Ella además carga sobre sus espaldas con la gestión, que no es poca cosa. Hacer las dos cosas juntas es complejo. Seguramente va a cumplir un rol mayor en los días que viene, pero me da la sensación también que hay que colaborar. No hay nadie que pueda reemplazar el tema solo, todos deben aportar un pedacito y no quedarse esperando que venga un mago a resolver todo porque las cosas se resuelven cuando uno las encara.

-¿Pero delegar responsabilidades partidarias no puede volverse perjudicial para Cristina en el futuro?

-No creo que ella delegue responsabilidades. Lo que va a hacer es articular un esquema de su confianza. Va a delegar a personas en la que ella confíe. Pero esas personas deben tener conocimiento porque no arma cualquiera. Arma el que quiere, el que sabe y el que puede. Esas son tres cosas que tienen que ir concatenadas. Es el mayor desafío del tiempo que viene: cómo hacer una armado razonable y cómo sostener la consideración popular. Ese es el desafío del verano. Y en marzo habrá que ver.

-Muchos analistas ya se aventuran a decir que los últimos movimientos que hubo en el gobierno con Néstor no hubieran pasado. ¿Cree que Cristina está demostrando que es la que manda?

-Desconozco lo que hubiera hecho Néstor. No lo sé. Por lo que estuvo pasando, era razonable tomar alguna medida en el área más sensible de este momento que es la seguridad.

-Hablando de la seguridad, ¿vio una mano detrás de todo lo que pasó? ¿Hubo motivos políticos de fondo?

-Políticos de fondo hay: es el hueco que quedó con la muerte de Kirchner. Esto es parte de eso. Todo lo que está pasando tiene que ver con eso. No creo que haya manos externas. Puede ser algún avivado que quiera sacar ventaja, pero sí digo que la ausencia de Néstor genera esta sensación de vacío que indica la posibilidad que estás cosas se puedan hacer.

-¿Manejó bien el gobierno esta compleja situación?

-El gobierno lo manejó con criterio y creo que los temas se van a ir resolviendo en la medida que se pueda ir haciendo.

-Dijo que si Cristina se presenta la va a acompañar. ¿Por qué decidió hacerlo?

-Porque comparto la idea en general del gobierno en su conjunto. No me gusta hablar de modelo porque son frases hechas. Comparto la idea de un proceso productivista, de crecimiento, con una deuda pendiente todavía que es mejorar la distribución de la riqueza. Pero está claro que el mercado no reparte nunca nada. Este me parece un gobierno con buenas intenciones que quiere avanzar en un sentido determinado. Además es un gobierno que se maneja dentro del peronismo. Y yo soy peronista y siempre me manejé dentro del partido.

-¿Pero por qué esta vez no Eduardo Duhalde?

-Tengo una vieja amistad y un gran respeto y una gran consideración por Eduardo Duhalde. Lo vi asumir con una responsabilidad enorme en momentos en que se caía todo y se derrumbaba el mundo sobre la cabeza. El tomó el timón del barco en esa situación y lo hizo bien porque se resolvió la situación en la que se estaba. En 2003, el debió ser el candidato a presidente, pero decidió no serlo y que fuera Néstor Kirchner. Después vino un proceso político diferente en el cual Néstor Kirchner primero y Cristina después fueron recibidos por el pueblo argentino de una manera positiva. Entonces, uno tiene que aceptar que el criterio básico que se marcó es el correcto. Después he tenido diferencias con el gobierno y nunca tuve problemas de marcarlas.

-En este escenario político de división dentro del PJ, ¿cree que se va a llegar a aplicar la nueva ley electoral que obliga a las elecciones internas?

-Yo no estuve de acuerdo con la Ley de Internas Abiertas. El peronismo ya tiene previsto en su carta orgánica un sistema de internas abiertas para elegir a sus candidatos y me parece que lo que nosotros estábamos haciendo era inventar una ley para mirar para otro lado porque hace siete años que no hacemos una interna. Por eso me pareció desafortunada. Como está planteada la ley, en mi humilde opinión, si no se le hacen cambios importantes, es inaplicable. Ojalá me equivoqué, pero es inaplicable.

-¿No llega a aplicarse para el año que viene?

-Uno mira los plazos, la forma de hacerse la elección, cómo se hace el escrutinio... Honestamente es difícil que sea aplicada.

-¿Entonces una vez más todo conduce a que las internas peronistas se van a terminar dirimiendo en la nacional?

-Lo que pasa es que si no hay internas, también habrá problemas porque mucha gente va a abandonar el esfuerzo. Si no se tiene una forma legítima de expresar su opinión, que básicamente eso es la interna, hay mucha gente que se va a correr y va a optar por alternativas afuera de casa como Duhalde, De Narváez, Solá o Das Neves.

-Hay una hipótesis dando vueltas que dice que Cristina no se va a presentar y Scioli será el candidato presidencial. ¿Es viable?

-Eso es mucha casuística. Eso que si no es Cristina es Scioli, no es así. Esto es política. En principio, la candidata natural es Cristina Fernández. Si no lo llega a ser, ahí aparecerán otras alternativas. No descalifico a nadie, pero los casilleros no se acomodan de manera automática. Scioli hoy es candidato a gobernador de la provincia y Cristina a presidente. En teoría es así. En marzo, vemos.

-¿Pero cree que es posible que Cristina no se presente después de haber librado tanta batallas de fondo para el país?

-Me parecería extraño. Pero también es cierto que es un presidente sin reelección. Hoy está en una situación de consideración popular muy elevada y eso la dejaría como un árbitro de su propia sucesión y como una figura de reserva muy mirada. Aclaro que digo lo que miro desde mi punto de vista, yo no he hablado con nadie. Simplemente es mi opinión. Pero todas estas cosas puedan hacerla dudar. Pero si quiere ser, todas estas cosas también son a favor para que sea.

-¿El candidato natural del peronismo bonaerense es Daniel Scioli? Se lo pregunto porque también se habla de Massa y De Narváez.

-Los voy a analizar uno por uno. Sergio (Massa) algún día va a ser presidente. Es un tipo muy inteligente, habilidoso para manejarse y conoce en detalle el peronismo. Son muchas cosas que ofrecen una visión de futuro prometedora. Daniel (Scioli) es hoy el gobernador, está bien considerado por al gente y si yo tuviera que decidir es el candidato que más cuadraría en todos lados porque no ofrecería flancos, ni conflictos ni choques de intereses porque todo el mundo lo tiene aceptado en el peronismo de Buenos Aires. Y después está lo de De Narváez que uno nunca sabe. De Narváez ha ido y venido tantas veces por tantos lugares... Es el único hombre de la política que ganó la batalla más difícil y perdió en la mesa de la paz. Nunca vi una cosa igual: ganar la guerra y perder la paz. Nunca vi un caso tan paradigmático. En definitiva, en mi opinión, el candidato tendría que ser Daniel Scioli.

-¿Si usted acompaña a Cristina Fernández también se debe leer que acompañará a Daniel Scioli?

-Tengo muy buena relación personal con Scioli desde hace muchos años. Y después se tienen diferencias desde la política sobre temas que uno cree que se pueden hacer mejor, pero siempre para ayudar y acompañar. A veces también se discute, pero eso son las normas del peronismo: todo el mundo discute y plantea posiciones. El día que no pase esto, el peronismo desaparece.

-Se viene un año electoral. Por las fuertes batallas de fondo que libró el gobierno contra intereses muy fuertes, ¿cree que el 2011 será un año típico de una elección presidencial o que habrá más movimiento y se pondrá más difícil de lo habitual?

-Va a ser movido porque la falta de Kirchner quita un punto de equilibrio importante. Es el punto de equilibrio del peronismo, que no es poca cosa. Y va a ser movido porque hay muchos intereses en pugna y hay posiciones muy radicalizadas, donde no parece haber un punto de contacto. Así que presumo que va a ser una campaña fea.

-En este escenario, ¿Garivoto será candidato?

-Siempre partí de un principio: el que piensa todo el tiempo en su candidatura, está todo el tiempo de campaña. Si se está todo el tiempo de campaña, tu actividad está totalmente condicionada por esa lógica. Y eso no le sirve a nadie. Nunca hice campaña pensado en mí

Comentá la nota