Mucha rosca y poco territorio: Inseguridad, gripe A y conflicto gremial en la provincia

Mucha rosca y poco territorio: Inseguridad, gripe A y conflicto gremial en la provincia

María Eugenia Vidal se anotó un par de triunfos en los últimos días. Sin embargo, sus estrategias sólidas en la superestructura se ven empañadas por hechos que no puede controlar en el llano. 

A la recuperación del fondo del Conurbano y el freno a la reelección indefinida, dos proyectos que vienen viento en popa, se les antepone la misteriosa intromisión a la residencia de Federico Salvai, los numerosos casos de gripe A y el anuncio de un nuevo paro por parte de los estatales bonaerenses. Mucha rosca y poco territorio; una foto que se ve desde diciembre.

LA SOMBRA DE LA BONAERENSE

Aunque se anunció como un traspaso ordenado, la transición Vidal - Scioli se vivió más como una guerra de intereses. A solo semanas de la asunción de la gobernadora, los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci se fugaron del penal de General Alvear, y las hipótesis fueron muchas: ¿Le hacían sentir el poder policial a Vidal? ¿Los habían dejado escapar con la venia de Cambiemos? La ineficacia del gobierno a la hora de capturar a los prófugos, que estuvieron libres por dos semanas, llevó a Vidal a tomar una medida dura y con buena prensa: removió a la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense. Desde ese hecho hasta acá, los conflictos con la policía fueron múltiples.

El primer hecho sospechoso fue el violento atraco a la vivienda del intendente platense Julio Garro. Se conoció que uno de los autores del hecho había estado alojado en una vivienda del mismo country por una suma de dinero superior a la posteriormente robada. Como la lógica indicaba, no se trató de un simple robo. Por este hecho se allanó la comisaría primera de La Plata.

Posteriormente saltó el escándalo de los sobres con dinero que se encontraron en una inspección realizada por Asuntos Internos del ministerio de Seguridad bonaerense, en la jefatura departamental de policía de La Plata. El descubrimiento desencadenó en la remoción de la cúpula de jefatura, aunque el responsable máximo de la dependencia, Darío Camerini, permaneció en su cargo. Castigos y favores, evidenciados en el hecho de que Camerini no fue corrido.

En simultáneo, la policía se le retobaba a Vidal con reclamos salariales y de mejoras en las condiciones de trabajo. Con una provincia en llamas, la gobernadora debió soportar que las propias fuerzas de seguridad protagonizaran una movilización. Se llegó a un acuerdo con una velocidad asombrosa, con la cual no gozaron otros gremios.

El segundo hecho de intromisión que sufrió Cambiemos fue nada más y nada menos que en la oficina de la gobernadora, el 15 de junio. Los dos efectivos que ingresaron y revolvieron todo lo que había en el despacho fueron identificados y corridos de sus puestos. Además, se inició una investigación que salpica a más efectivos de la Bonaerense.

Aunque la gobernadora pretendió congraciarse con la policía ascendiendo a los efectivos que participaron de la detención de José López, los disgustos siguieron. Esta semana le tocó al ministro de Gobierno, Federico Salvai, que ingresaran a la residencia provincial en donde pasa gran parte de su tiempo. Aunque no hay pruebas de que haya sido la Bonaerense, sobran motivos para pensar que sí. Nada fue removido de la vivienda de Salvai, sólo se revolvieron las cosas, cual escena de Los Edukadores.

Lo que se baraja, además de un intento de intimidación por parte de la policía, es la connivencia de los empleados provinciales que no responden a Vidal. Algunos creen que el hecho de no contar con un gabinete sólido a nivel político está relacionado con los hechos.

LA SALUD EN JAQUE

Pero la seguridad no es el único problema que enfrenta Vidal. Además de la ola de secuestros, que se reproduce también a nivel nacional, y los múltiples robos violentos que ocurren en plena capital bonaerense, la gestión de Cambiemos se ve jaqueada por la gripe A, que según datos oficiales ya se cobró la vida de 17 habitantes de la provincia de Buenos Aires.

A principios de junio, circuló el rumor de que la ministra de Salud provincial, Zulma Ortiz, sería removida de su cargo. La inacción con respecto a la gripe A y el reclamo radical de obtener más lugares habría sido el disparador. Por eso, Ortiz salió a respaldar su propio cargo y a hablar públicamente de los casos de gripe. En una jornada que se llevó a cabo en el anexo de la Cámara de Diputados, aprovechó para echarle en cara a Nación que la provisión de vacunas es responsabilidad de ellos, y habló de 400 casos de gripe A en terreno bonaerense. En dicho evento, Ortiz se mostró rodeada de radicales, pero firme en su puesto.

Durante las últimas horas, la ministra de Salud estuvo presente en un encuentro de intendentes de Cambiemos en Vicente López, en donde se augura habrá bastos reclamos de radicales, enojados con su rol desdibujado dentro de la alianza. Ortiz deberá mostrarle a Vidal que puede controlar la situación sanitaria provincial y a sus propios competidores.

EMPLEADOS, MÉDICOS Y DOCENTES, AL PARO

La situación con los empleados estatales se agrava cada día más. Cuando parecía que la disputa con los gremios estatales, de médicos, de docentes y judiciales llegaba a normalizarse, se anunció una nueva medida de fuerza: habrá paro el 12 de julio. SUTEBA, UDOCBA, Federación Nacional Docente, ATE, AJB, y SOEME unificarán reclamos para encarar el paro de manera conjunta.

El conflicto, que comenzó con el cambio de gobierno, se ve atravesado por disputas no sólo entre los gremios y el gobierno sino también entre sindicatos, ya que UPCN pactó el 15 por ciento de aumento a principio de año. La Justicia falló a favor de que se retomaran las negociaciones paritarias, el gobierno apeló y finalmente se dio marcha atrás. Ahora, ATE pide que se evalúe un aumento para el segundo semestre, barajando la posibilidad de que se realicen negociaciones paritarias cada tres meses. Además, todos los gremios rechazan el cese de pases a planta permanente que ordenó la provincia.

La negociación con los gremios docentes duró poco. Los “errores” en la devolución de haberes y las jubilaciones impulsadas por la provincia volvieron a poner a los docentes en pie de guerra, con los poderosos SUTEBA y UDOCBA a la cabeza.

En pleno revuelo por la gripe, los médicos también se acoplan a las medidas de fuerza.

CONFLICTOS EN LA CALLE

Cambiemos en la provincia demuestra que puede articular con las otras fuerzas y dejar cada vez más chico al Frente para la Victoria. Lo que no puede controlar es la calle y el malestar de los bonaerenses. 

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