El líder de la CGT busca afianzar su corriente política, de cara a las elecciones del 2011.
Mientras los políticos se repliegan a los estudios de televisión y organizan actos cada vez más reducidos, Hugo Moyano decidió apostar a los tradicionales escenarios masivos como demostración contundente de su poder creciente.
Después de consolidar su estructura sindical durante los años del kirchnerismo, el líder de la CGT está decidido a pisar fuerte en la política. Por eso, dedicará gran parte del año a viajar por el país para afianzar su Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista (CNSP). Una tarea que coronará, según contó a Clarín uno de sus hombres de máxima confianza, con un acto en el estadio de River, en el que piensa juntar más de 70 mil personas. La fecha prevista es el 8 de octubre, aniversario del nacimiento de Juan Domingo Perón.
El camionero ya lo ha dicho: su espejo es Lula da Silva. Y su sueño es que un sindicalista llegue a la presidencia argentina. No oculta que le gustaría ser él mismo quien ocupe el sillón de Rivadavia. Pero por ahora, prefiere coquetear con un cargo apenas más discreto: el de gobernador bonaerense.
El año pasado, el líder de la CGT lanzó la CNSP, buscando recuperar la influencia que el sindicalismo supo tener en la vida interna del justicialismo. Símbolos claros de esa perdida de peso son la menguada presencia sindical en la bancada de legisladores peronistas y el virtual congelamiento de las 62 Organizaciones por las divisiones entre gremios kirchneristas y antikirchneristas.
Por eso, cuando el titular de las 62, Gerónimo Venegas lanzó el año pasado su Agrupación Juan Perón en apoyo del armado duhaldista, Moyano presentó su corriente para sostener su propio juego, por ahora, al servicio de Kirchner.
Este será el año de la explosión del CNSP. La caravana de actos del camionero comenzará el 5 de marzo en Neuquén y pasará por Corrientes, Mendoza y Chaco, entre otras provincias, antes de culminar el 8 de noviembre en la apoteosis moyanista de River.
Mañana, Moyano iba a posar por primera vez en el año junto a Kirchner, en la inauguración de la nueva sede gremial del Sindicato de Peones de Taxi, que conduce su ladero, Omar Viviani.
La convalecencia del ex presidente postergará esa foto, que probablemente tampoco se concrete la semana próxima, en un acto que Moyano prepara en Necochea. Sin embargo, el camionero tiene previsto estar el 10 de marzo en el Chaco, junto a una importante delegación sindical, para participar del acto de reasunción de Kirchner en la presidencia del justicialismo.
El apoyo de Moyano no es gratuito para el Gobierno. Y el respaldo que el camionero le da Kirchner está lejos de ser definitivo. "Por ahora, no hay otro mejor", asegura su hombre de confianza, haciendo hincapié en el por ahora. Hace pocos días, el camionero blanqueó en una reunión privada sus temores sobre el proyecto Kirchner 2011. Y ayer aparecieron en el centro porteño unos sospechosos carteles Duhalde presidente, Moyano gobernador.




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