El titular de la CGT los recibe en la sede de Camioneros. Entre los presentes está Ramón Cardias, el delegado que dijo conocer a quien disparó a Mariano Ferreyra.
El jefe de la CGT, Hugo Moyano está reunido con los delegados de los trabajadores despedidos de la línea Roca en la sede de su gremio, sobre la calle San José, de la ciudad de Buenos Aires.
La reunión se habría concretado luego de charlas del ministro de Trabajo, la Presidenta e incluso Néstor Kirchner con el jefe de la Confederación General del Trabajo.
Por esa razón, Moyano accedió a recibir a estos delegados, enrolados todos ellos en fuerzas de izquierda, claramente opositoras a la conducción del líder camionero y de sus socios cegetistas.
Pero la presión que recae desde el Poder Ejecutivo para que se conozca a los responsables de lo sucedido en Barracas, con la consiguiente instrucción de que el dirigente ferroviario José Pedraza señale a los que dispararon, permitió esta reunión impensada poco tiempo atrás.
Casi al mismo tiempo, otros militantes y dirigentes de las fuerzas de izquierda comenzarán a dirigirse al cementerio de Avellaneda para despedir los restos de Mariano Ferreyra, el joven de 23 años asesinado durante los disturbios del pasado miércoles.
Junto al jefe camionero están Julio Pumato, de los trabajdores judiciales, y Omar Plaini, diputado nacional y dirigente de los trabajadores canillitas.




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