Moyano pone a prueba su armado bonaerense

El titular de la CGT avanza con su estrategia de sumar familiares y dirigentes sindicales en las listas de la provincia de Buenos Aires
No bien finalizó la elección de 2009, Hugo Moyano puso manos a la obra: enfurecido por la escasa participación de los gremios en las listas del PJ, se propuso contar con su propio armado político, “afiliar gente” y, llegado el momento de la nueva discusión por las listas, amenazar con internas ante cada desplante.

Así nació la Corriente Sindical Peronista, con apoyo inicial de los piqueteros del Movimiento Evita y parada en la vereda de enfrente del poder permanente del PJ bonaerense, compuesto por intendentes y legisladores eternamente reelectos.

En aquella primavera de 2009, Moyano contaba con la seguridad de una ley electoral que abriría la opción de las internas y un vínculo personal con Néstor Kirchner suficiente para, al menos, conseguir el sello oficial para una lista propia. Esto último cambió, y mucho. Sin Kirchner, su relación con Cristina no es ni por asomo comparable y, con una oposición hecha trizas, la necesidad de la Presidenta de engrosar las filas de fiscales tampoco es tanta.

Pero Moyano no cambió su objetivo y en las semanas que siguen comenzará a presionar por concejalías y diputaciones provinciales y nacionales. En La Plata, tal como informó Hoy, tal vez quiera un nuevo destino el concejal Miguel Forte, quien por estos días busca un premio por haber sido un fiel edil kirchnerista cuando, por orden del expresidente, se distanció de Pablo Bruera.

Forte y los dirigentes que forman parte de la CGT Rucci de La Plata escucharon el año pasado los argumentos de Moyano para lanzarse a la política partidaria desde los gremios. “Cuando hay que cerrar una lista, nadie nos llama”, se quejaba. Vía Twitter, su ladero Julio Piumato, de los judiciales, repite ese argumento por estos días.

Al igual que varios jóvenes K, Piumato hace política vía internet y muestra un grado de obsecuencia con Cristina Kirchner que les resulta poco tolerable a otros dirigentes de la central obrera. Se autovende como el dirigente máximo de los judiciales, cuando su gremio sólo tiene cierta inserción en la Justicia federal: en la provincia de Buenos Aires los judiciales están en otro gremio, que forma parte de la CTA.

El armado de las listas que propicia Moyano poco tiene que ver con la idea de restituir al sindicalismo como columna vertebral del PJ, como ocurría en tiempos en los que Perón, como líder indiscutido, tejía todos los armados políticos.

De forma progresiva, se viene manifestando un cierto malestar en varios gremios con representación en la CGT, debido a que Moyano, a la hora de negociar los armados de cara a las próximas elecciones, se está cerrando en sus familiares (podría impulsar a su hijo Facundo, como candidato a diputado nacional) y en un minúsculo grupo de dirigentes que lo acompañan que, al igual que Piumato, son pocos representativos del movimiento obrero. Tal es el caso del ultramoyanista Omar Plaini, diputado nacional y titular de un sindicato de canillitas que poco y nada tiene que ver con los trabajadores que voceaban los titulares de los diarios en las esquinas de cada ciudad.

En realidad, Plaini representa a empresarios que regentean puestos de venta que en algunas zonas de La Plata se han convertido en polirrubros valuados en un millón de pesos cada uno.

Radiografía del armado moyanista

La Corriente Sindical Peronista se hizo sentir en distritos donde el peronismo está en estado de ebullición, como Lomas de Zamora y Lanús. En el primer caso, tuvieron un nutrido acto el año pasado, liderado por Sergio Oyhamburú, del sindicato de sanidad de la zona, y los referentes de la Federación de Trabajadores Universitarios.

En la Tercera Sección hizo pie Jorge Mancini, diputado provincial y jefe del gremio de los trabajadores de la Ceamse, quien ya avisó que pedirá lugares para los suyos. Esa sección elige nueve senadores y el PJ podría alzarse con cinco. Moyano quiere entre ellos a Miguel Pedhelez, jefe de los municipales de Lanús.

En tanto, la Primera Sección elige doce diputados y el referente de Moyano en esa zona es el diputado nacional Octavio Argüello, su ladero en el gremio de camioneros y quien seguramente buscará su reelección. En 2009, Moyano no logró colar como diputado a Norberto Di Próspero, de la Asociación del Personal Legislativo.

Siempre con su Corriente Sindical, el jefe de la CGT hizo un mapeo de la Provincia y salió a jugar. Abrió sedes en Azul, con peso en la Séptima Sección, y multiplicó su presencia en Bahía Blanca, donde hasta se encargó de tener un suplemento especial de la ciudad en el diario Crónica, sabiendo que jamás lograría mostrar a los suyos en los medios locales. También en 2009 consiguió que la dirigente del gremio cervecero Analía Richmond se convirtiera en diputada por la Sexta Sección, con muchos distritos chicos, pero con el 40% de los votantes oriundos de Bahía Blanca.

Los camioneros también buscan pisar fuerte en Junín y en Mar del Plata, donde Moyano podría impulsar a su hermana Irma o insistir con Héctor Martínez, quien quedó a la cola de ingresar como senador en la última elección.

En los distritos ya hay muchos sindicalistas preparados para pedir concejalías y amenazar con listas paralelas. Pero Moyano y todos los sindicalistas tienen

un obstáculo: aunque el propio titular de la CGT sea el presidente del PJ, quien tiene que avalar las listas es el apoderado del frente que el PJ arme con otras fuerzas, y que sería el propio secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, uno de los principales padrinos de La Cámpora.

O sea, no podrá haber ninguna avanzada sin al menos el guiño de la Casa Rosada, donde Moyano no viene siendo bien recibido.

El camionero busca cargos en Esteban Echeverría

Moyano, el próximo jueves, encabezará un acto en Esteban Echeverría, donde comenzará un periplo por distritos bonaerenses en reclamo de ser bendecido con listas para la interna. En este municipio del Conurbano, lanzará al camionero Fabián Arévalo y enviará un claro mensaje a los intendentes, sean kirchneristas como Fernando Grey o PJ puros. Es que Grey fue uno de los que más se enfrentó a Moyano por la recolección de residuos en su distrito. En cada distrito, Moyano hace su juego. En tierra de Grey, por ejemplo, reclutó a organizaciones kirchneristas descontentas con el intendente.

Las bases se rebelan en el radicalismo

Las fricciones que ocasionan los armados realizados a dedo no sólo afectan al justicialismo en sus distintas variantes, sino también a la UCR, que es la segunda fuerza política, en cuanto a número de intendentes, de la Provincia.

Sucede que, según confiaron a Hoy distintos dirigentes del centenario partido, se les está haciendo muy difícil convencer a las bases de que acepten el acuerdo que tienen prácticamente sellado Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez, que implicaría que el “Colorado” vaya en la lista como candidato a gobernador de “Ricardito”, que busca llegar al sillón de Rivadavia.

A su vez, un entendimiento a nivel provincial implicaría realizar un mix entre denarvaístas y boinas blancas en las listas de cada una de las secciones electorales, siendo un experimento que difícilmente arroje un resultado positivo.

Por ejemplo, en el Comité de la Unión Cívica Radical de Magdalena, a partir de una asamblea general de afiliados, por unanimidad de criterios se expresó “un firme rechazo a la posibilidad de acordar con De Narváez”.

“Lo cierto es que, entre todas las opiniones vertidas en la asamblea, no se ha escuchado una sola voz que se acerque a la posibilidad del acuerdo planteado por las autoridades nacionales y provinciales. No se entiende muy bien cuál es el propósito, aunque se ha expresado con seguridad que, sea como fuere el resultado de la elección general de octubre, las consecuencias para el propio radicalismo serán nefastas”, dice un documento que salió de la UCR de Magdalena. Y existe la posibilidad de que este malestar se haga extensivo a prácticamente a todos los municipios donde la UCR conserva espacios de poder, especialmente en el interior bonaerense.

Sin ir más lejos, el intendente de Tandil, Miguel Lunghi (foto), quizás el jefe comunal radical con mejor imagen a nivel local en toda la Provincia, ya se manifestó contra ese acuerdo y, en una reunión del radicalismo de la localidad serrana, llamó a sus seguidores a “alambrar” la ciudad si es necesario. Una postura similar viene manifestando otro histórico del radicalismo provincial, como es el jefe comunal de Saladillo, Carlos Gorosito.

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