Moyano y Micheli unirían sus reclamos en un paro nacional

Moyano y Micheli unirían sus reclamos en un paro nacional
Se reúne hoy la CGT con el sector disidente de la CTA para acordar una protesta contra el Gobierno en octubre
Por Nicolás Balinotti |

Empujados a dejar de lado sus diferencias y a unificar sus fuerzas, Hugo Moyano y Pablo Micheli se estrecharán hoy las manos y acordarían una protesta nacional de la CGT y la Central de Trabajadores Argentina (CTA) en contra de algunas políticas del Gobierno.

Con similitudes en sus reclamos salariales e impositivos, y enfrentados abiertamente con la Casa Rosada, ambos dirigentes podrían definir una huelga nacional para el mes próximo. Inicialmente, la CTA había llamado a un paro para el jueves 11, pero la fecha podría modificarse.

En un mapa sindical fracturado, la visita de Moyano a Micheli ratificará la división entre el gremialismo crítico y el oficialista. Se terminará de trazar la dicotomía el 3 de octubre, cuando se concrete el surgimiento de la CGT afín al kirchnerismo. Desde entonces, habrá tres sectores bajo las siglas de la central con sede en Azopardo. Sucede algo similar con la CTA, que está quebrada tras las irregularidades en los comicios de 2010, un proceso que aún aguarda una definición de la Justicia.

"Hay dos modelos: el que defiende los derechos de los trabajadores y el que está más preocupado en su relación con el Gobierno que en los verdaderos reclamos", distinguió Micheli ante LA NACION.

A pesar de algunas coincidencias, Moyano y Micheli mantienen diferencias ideológicas y sindicales que no se extinguirán de un día para el otro. El primer cortocircuito radica en que el jefe de la CGT jamás avaló los pedidos para que la CTA obtuviera la personería gremial por parte del Ministerio de Trabajo. Hace dos años, en un debate sobre la libertad sindical, Moyano había manifestado su postura. "Nunca les fue bien a los gobiernos que intentaron cambiar la legislación laboral", planteó.

Surgen otros contrapuntos significativos. "Los dirigentes de la CGT son más de centro, de centroderecha tal vez. Nosotros somos más de izquierda, progresistas diría. Ellos creen en el unicato, en las corporaciones y en el sindicalismo como negocio", diferenció Micheli, hace unos meses.

Según Micheli, el encuentro de hoy con la CGT que encabeza Moyano "será un avance para lograr la pluralidad sindical y significará un hecho histórico".

El pedido por una reforma tributaria y por mejoras salariales son parte de las exigencias comunes que unen a Moyano con Micheli. Además, ambos fueron críticos del acuerdo que sellaron los sindicatos aliados del Gobierno por la suba del salario mínimo. También consideraron insuficiente el incremento en las asignaciones familiares e hicieron pública su desconfianza por el nuevo sistema de reintegro de fondos para las obras sociales sindicales. Coincidieron, a su vez, en apoyar el cacerolazo del jueves pasado.

Moyano y Micheli intentarán hoy acercar sus posturas. "Sería una miopía de la CGT no sumarse. Si unificamos las fuerzas, podemos movilizar a más de 200.000 personas a la Plaza de Mayo", se entusiasmó el referente de la CTA, que se garantizó el respaldo de la agrupación Barrios de Pie, la Corriente Clasista Combativa, la Federación Agraria y la Federación Universitaria. En la CGT son más cautos. Pero a diferencia de otras oportunidades, esta vez un trato parece posible. "Nos podríamos juntar porque el Gobierno nos junta", reconoció Gerónimo Venegas, un ladero de Moyano.

EL PODER DE DOS CENTRALES

CGT

Surgida en 1930, está hoy dividida en tres sectores:

el de Moyano [80 gremios], el de Barrionuevo [30 gremios] y unos 90 sindicatos, entre ellos, "los Gordos", que apoyan al Gobierno.

CTA

Surgió en 1992 para oponerse al sindicalismo que estaba alineado con el menemismo. No tiene la personería gremial y está hoy dividida en dos sectores: el de Yasky y el de Micheli..

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