Con la presencia de Daniel Scioli y la asistencia de ministros nacionales, el Camionero encabeza hoy el acto en la 9 de Julio. En un evento armado “para arriba”, el gremialista aumenta el ahogo para concretar lugares en las listas. El faltazo de Cristina Fernández evidenciando la distancia con la Rosada y el juego de los intendentes de roces constantes con el cegetista
El Camionero pulseará en pleno centro porteño, copando las calles con lo que esperan sea medio millón de presentes, tirándole directo a la Rosada para mostrar alineamiento pero a la par en la furtiva búsqueda de lugares y espacios en las listas “para los muchachos del movimiento”.
El faltazo de Cristina Fernández explicita algo que ya no puede disimularse: la relación se fragmentó y el camino conducente atado por Néstor K se habría bifurcado en dos vías ya lejanas.
El evento tendrá la presencia confirmada del gobernador Daniel Scioli, que con rapidez de reflejos, será la cara visible del gobierno oficialista, mostrando cercanía y emparentamiento con el sindicalismo.
También se producirá la llegada de algún emisario de Olivos al estilo ministro nacional o miembros del Gabinete como Florencio Randazzo, con el objetivo de acercar líneas y no dejar sólo a las líneas provinciales como las únicas representativas del justicialismo en el evento.
“La fiesta de los trabajadores” que todo el abanico sindical se empecina en calificar, cuentan con una movilización desde muy temprano. Las primeras columnas de la Juventud Sindical llegarán a la 9 de Julio pasadas a las 7 y, otras, lo harán a las 9 y se instalarán en Bernardo de Irigoyen para escuchar a Moyano a las 14, según se informó.
El escenario se ubicará sobre la 9 de Julio, frente al Ministerio de Desarrollo Social, y se dejará libre la Avenida Belgrano. Frente al palco desde donde hablará el cegetista y en el que estarán los secretarios generales y referentes de agrupaciones políticas, se ubicará la columna del gremio Camioneros, en el medio de los asistentes de la Juventud Sindical y de otros gremios.
Todavía resta confirmarse la otra pata de los entuertos justicialistas en la provincia de Buenos Aires: los intendentes. En este marco, se aguardan definir presencias y quiénes movilizarán a su gente para acompañar y pulsear también en la cancha gremial, que ha encontrado a las partes divididas desde que el líder de la CGT agarró la presidencia del PJ bonaerense.




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