Después de firmar el aumento del mínimo no imponible de ganancias en un 20% junto con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el titular de la CGT, Hugo Moyano, viajó en avión privado hacia Rosario para festejar junto a 3.500 trabajadores del sindicato de camioneros y de recolectores de residuos, quienes inauguraban sede. Aplausos, asado, vino y nada de periodistas en las tres horas de visita.
Moyano fue el principal orador en el acto y los aplausos se multiplicaron cuando hizo pública la medida que se acababa de firmar con la Presidenta y varios integrantes del gabinete nacional.
A pesar de que en el camping de Camioneros hubo un riguroso control de seguridad para que no ingrese la prensa, el secretario general de la CGT se dejó fotografiar y levantó su pulgar mirando a las cámaras que intentaron retratarlo en los escasos cinco minutos que les permitieron. Luego dio un breve discurso en donde se destacó su buen estado de ánimo. “Quiero felicitar a cada uno de ustedes por el esfuerzo y la lucha diaria que termina siendo beneficio de todos y eso es una cuota más de dignidad. Lo que se acordó hoy es por lo que puso cada uno de ustedes”, dijo. “Sigue firme nuestro apoyo a la Presidenta”, agregó.
El líder de Camioneros estaba exultante aunque algo molesto por la temperatura que levantaban las carpas. La solución llegó rápido con dos ventiladores de pie que se colocaron a sus espaldas. Es que en Rosario, a las dos de la tarde, se superaron los 30 grados. Aunque eso no impidió que Moyano degustara una copa de vino (Norton), unos bocados de brochet de pollo, y una buena porción de vacío a punto.


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