Moyano festejó con los camioneros el anuncio oficial por Ganancias

Después de firmar el aumento del mínimo no imponible de ganancias en un 20% junto con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el titular de la CGT, Hugo Moyano, viajó en avión privado hacia Rosario para festejar junto a 3.500 trabajadores del sindicato de camioneros y de recolectores de residuos, quienes inauguraban sede. Aplausos, asado, vino y nada de periodistas en las tres horas de visita.
Apenas pasadas las 15, Moyano aterrizó en el aeropuerto de Fisherton y allí lo esperaban sus escoltas locales; el secretario general del gremio camioneros en Santa Fe, Marcelo Dainotto, y Marcelo “Pipi” Andrada, del sindicato de Trabajadores, Obreros y Empleados del Servicio de Recolección y Barrido. Como no hubo tiempo para el corte de cintas de la nueva sede de los recolectores de Rosario (que se pasaron al gremio que dirige Moyano) el acto se hizo en el camping de camioneros de Pérez, localidad lindera a Rosario y con un asado multitudinario que arrancó cerca de las 14.

Moyano fue el principal orador en el acto y los aplausos se multiplicaron cuando hizo pública la medida que se acababa de firmar con la Presidenta y varios integrantes del gabinete nacional.

A pesar de que en el camping de Camioneros hubo un riguroso control de seguridad para que no ingrese la prensa, el secretario general de la CGT se dejó fotografiar y levantó su pulgar mirando a las cámaras que intentaron retratarlo en los escasos cinco minutos que les permitieron. Luego dio un breve discurso en donde se destacó su buen estado de ánimo. “Quiero felicitar a cada uno de ustedes por el esfuerzo y la lucha diaria que termina siendo beneficio de todos y eso es una cuota más de dignidad. Lo que se acordó hoy es por lo que puso cada uno de ustedes”, dijo. “Sigue firme nuestro apoyo a la Presidenta”, agregó.

El líder de Camioneros estaba exultante aunque algo molesto por la temperatura que levantaban las carpas. La solución llegó rápido con dos ventiladores de pie que se colocaron a sus espaldas. Es que en Rosario, a las dos de la tarde, se superaron los 30 grados. Aunque eso no impidió que Moyano degustara una copa de vino (Norton), unos bocados de brochet de pollo, y una buena porción de vacío a punto.

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