Los delincuentes son jóvenes de 17 y 18 años, quienes resultaron detenidos en una cinematográfica persecución. Cuando los cargaban a un patrullero y hasta salir del lugar un gran número de vecinos tiró piedras hacia los efectivos, al punto de dañar un patrullero.
Cuando los maleantes eran cargados a un patrullero y hasta la salida de ese móvil del lugar donde se produjo la doble captura, con apoyo de otros vehículos, un gran número de vecinos agredió a cascotazos a los efectivos.
El cinematográfico procedimiento comenzó alrededor de las 17 del sábado, cuando una mujer que caminaba en avenida Armenia al 3200, cerca de un supermercado, fue atacada por un par de sujetos en una moto.
Con claras intenciones de arrebatarle la cartera, los maleantes se acercaron a la víctima sin lograr el cometido. Tal situación fue advertida por un testigo que alertó a la Policía y generó la rápida movilización de una patrulla de la comisaría Quinta que andaba de recorridas.
Los sospechosos ingresaron hacia el barrio Pujol, donde quedaron a la vista de los efectivos cerca de la escuela número 293. Desde allí comenzaron a fugar a alta velocidad en una Honda CG Titán 150.
Perseguidos a lo largo de varias cuadras la alocada carrera terminó a poca distancia de la ribera del río Paraná, en la continuación de calle Rolón, entre Chacabuco y Amado Bonpland, según señalaron a época fuentes policiales.
Los “motochorros” descendieron de la moto y uno de ellos “realizó disparos con un arma de fuego hacia el móvil policial”, aunque “por fortuna no hubo heridos”.
Pese al ataque, los hombres de la fuerza de seguridad lograron atrapar a los maleantes y secuestrar la moto, con la colaboración de otros camaradas que respondieron al pedido de ayuda.
Los involucrados son un adolescente de 17 años y un cómplice de 18, ambos ya bastante “conocidos” debido a sus antecedentes ligados a casos de robos con la modalidad de arrebato. Uno de ellos vive en el barrio San Jerónimo y el otro en el barrio Quinta Ferré.
Habitantes de la populosa barriada donde se desarrollaba el operativo comenzaron a salir de sus casas. Muchos de ellos demostraron enojo debido a la presencia de la Policía, hasta llegar al punto de convertirse en agresores.
Tiro al blanco
En el momento que los patrulleros salían hacia la avenida Armenia fueron el blanco de una “lluvia” de piedras. En la esquina de Bonpland y Dávalos, en inmediaciones a la cancha del Club Alvear, uno de los móviles terminó con la baliza destrozada a raíz del impacto de un pedazo de ladrillo.
“Muchas veces pasa que las personas que nos tiran piedras son después las que piden que entremos para ayudarlos cuando tienen algún problema; siempre es lo mismo”, se lamentó uno de los policías que participó del despliegue.
Los jóvenes detenidos fueron conducidos en primera instancia a la comisaría Quinta. Deberán afrontar una causa de “tentativa de robo, atentado y resistencia a la autoridad y abuso de arma de fuego”. En paralelo, debido al ataque de vecinos, iniciaron una causa por “daños” registrados en los patrulleros.
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