En un discurso por el 185 aniversario de las FF.AA. el presidente boliviano admitió como una de las debilidades en su gestión el crecimiento del tráfico de drogas
Durante su discurso, el mandatario también destacó la profunda transformación de las Fuerzas Armadas, “que cambió la doctrina anticomunista por una antiimperialista, y agradeció su colaboración en temas sociales que ayudan directamente a la población por que “constituyen no sólo la defensa y seguridad externa e interna del territorio, sino que son partícipes activos del desarrollo de Bolivia”.
Por su parte, el Comandante de las FF.AA., general Ramiro de la Fuente, ratificó su alineación con del proceso de cambio y la disposición de contribuir en todas las tareas que el Estado demande.
Desde que asumió en 2006, Morales intentó cambiar el rostro de las Fuerzas Armadas, ligadas hasta entonces a asonadas o golpes militares, encomendándoles tareas de índole social.
Frontera militarizada
Pero el narcotráfico no es el único tema que preocupa a Morales. Durante la ceremonia, el mandatario también le pidió a las Fuerzas Armadas la construcción urgente de unidades militares en las fronteras con Brasil y Perú, a fin de preservar la soberanía y los recursos naturales que, dijo, son “saqueados” permanentemente por falta de control.
La zona en cuestión es Cobija, capital del departamento amazónico de Pando y lindera a la frontera brasileña y peruana, por donde fluye el grueso del tráfico de drogas y el contrabando.
“El próximo año vamos a equipar y modernizar los cuarteles en las fronteras para sentar la verdadera soberanía y que no haya contrabando ni de oro ni de madera, como hay en esta región”.
El llamado a la militarización de las fronteras en Bolivia comenzó a gestarse hace cuatro años, cuando el jefe del Estado inició el plan de seguridad limítrofe para controlar la explotación ilegal de recursos naturales.

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