Si bien los virus respiratorios circulan desde hace un mes, la llegada del frío es un factor que aumenta los riesgos de propagación de las enfermedades respiratorias. Es por ello que se requiere intensificar las conductas de cuidado principalmente en los más pequeños.
La Bronquiolitis, bronquitis y neumonía, son las enfermedades respiratorias que afectan en gran medida a los más pequeños. Las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (IRAB) constituyen la causa del 70% de las consultas pediátricas y del 50% de las internaciones durante el período invernal. Por esta razón, el ministerio de Salud de la Provincia profundizó las medidas en centros de salud y hospitales para hacer frente al invierno.
La Bronquiolitis siempre se debe a una infección por virus. Se caracteriza por la dificultad para respirar y el silbido en el pecho, porque los bronquios tienden a cerrarse y no permiten el pasaje del aire. La llegada del aire a los pulmones es importante porque lleva oxígeno, que es esencial para la vida. A veces no se presenta con fiebre, o la fiebre es baja.
Es importante tener en cuenta la evolución propia de la bronquiolitis. Comienza como un resfrío, con tos y moco, a veces presenta fiebre, que no es muy alta, a los pocos días empieza la dificultad para respirar porque el bronquio “se cierra”, el niño tose mucho y se fatiga. Se alimenta menos y puede ocurrir que no pueda dormir. La etapa más difícil de la enfermedad dura unos 3 días. En esta etapa el niño puede empeorar y su vida puede correr peligro. Estos 3 días son, entonces, los de mayor riesgo.
Es importante que las familias conozcan las medidas de prevención, fundamentales para hacer frente a los virus respiratorios en los hogares. Es importante que las viviendas se ventilen bien, se evite la calefacción excesiva, no automedicar a los niños y concurrir al médico ante los primeros síntomas.
Las familias deben estar atentas a los siguientes signos de alarma:
-Tos, Fiebre; Dificultad para respirar y si está agitado: consultar inmediatamente al médico.
-Si el niño ya ha sido atendido por un cuadro respiratorio, reforzar la información sobre la necesidad de concurrir inmediatamente al centro de salud más cercano si aparecen los siguientes signos:
-Fiebre sostenida que no responde a las medidas habituales;
-Aumento de la dificultad para respirar;
-Hundimiento entre o debajo de las costillas;
-Rechazo del alimento;
-Presencia de palidez o coloración azulada de los labios y piel;
-Dificultad para dormir;
-Irritabilidad.
Acciones para prevenir la Bronquiolitis:
- En caso de bebés, priorizar la leche materna: amamantar en forma exclusiva hasta los 6 meses; continuar amamantando hasta los 2 años o más complementando con otros alimentos-
-Aunque la madre esté resfriada conviene que continúe amamantando (el resfrío no se trasmite a través de la leche materna);
-Controles periódicos de salud y tener las vacunas al día;
-Lavarse las manos cada vez que se toma al bebé, se preparan los alimentos o se cambia al bebé;
-No permitir que fumen dentro de la casa, mantener una ventana abierta para que circule el aire y salgan los humos de las estufas o cocinas;
-Mantener su casa seca, no hervir eucalipto porque humedece la casa y puede provocar mayor obstrucción bronquial;
-Los bebés pueden compartir la habitación pero no deben dormir con los papás en la misma cama;
-Evitar enfriamientos y corrientes de aire.
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