Elogia la propuesta del gobernador Juan Schiaretti. Critica que no se hayan aprovechado los años de más crecimiento para debatir la distribución de impuestos entre Nación y provincias.
Conocedor en detalle de las finanzas provinciales, califica de "buena y oportuna" la propuesta de Juan Schiaretti para que el mayor ingreso que obtendrían las provincias si se coparticipa el impuesto al cheque se detraiga de los montos a refinanciar por parte de la Nación en concepto de Programa de Asistencia Financiera (PAF). En cambio, considera que la iniciativa del salteño Juan Urutubey "requiere de un debate a fondo que hoy parece poco probable".
- ¿Cómo estima que llegarán las provincias a fin de año?
- Con muchas urgencias. Las economías provinciales vienen deteriorándose desde 2005 y así lo venimos marcando. Alcanzaron el déficit en 2008; duplicaron ese rojo en 2009 y este año estaría, incluso, 50% arriba. A eso hay que sumarle que las cuentas nacionales ya no gozan de la buena salud de hace unos años y hay retrasos en los envíos de fondos del PAF.
- ¿Imagina hoy una nueva ley de coparticipación o hay que concentrarse en otras alternativas?
- Me parece que hablar de rediscutir la ley de coparticipación o de derogar el impuesto al cheque son maniobras de dilación. Lo que realmente está en juego es el dinero del impuesto al cheque que no va a las provincias. El resto es distraer la atención. Hoy no hay condiciones para discutir una nueva ley; se perdió oportunidad cuando crecíamos a tasas chinas. Entonces el claro ganador era la Nación que podía ceder alguna parte. Hoy el debate es cómo se reparte la torta entre Nación y provincias, y no tanto la distribución entre las propias provincias. Es tanto lo que hay discutir a nivel primario que la otra parte se torna marginal. No sólo está el dinero del impuesto al cheque; está la contribución a la seguridad social que es del 15% y era para una Anses deficitaria y hoy es superavitario. También hay que resolver qué se hace con los 9 mil millones de ATN no transferidos mientras Nación cobra vencimientos a las provincias…
- ¿Le parece viable alguna de las propuestas de gobernadores, como la de Schiaretti o Urtubey?
- Las que van por afuera de una nueva ley pueden andar. La de Córdoba es buena e importante. Hay que pensar que el 70% de la deuda de las provincias está en manos de la Nación, que no les dio a los deudores el mismo trato que a los acreedores. Desde 2003 la deuda de las provincias se triplicó por la pesificación asimétrica y por la aplicación de la indexación por el CER. La iniciativa de Salta reclama un debate más amplio que hoy no tiene las condiciones.
- ¿Cómo impactará la inflación en las finanzas provinciales?
- Me parece que el gobierno está decidido a crecer lo que dé y descuida la inflación que, a la larga va a tener un impacto negativo en la actividad. Pero acá se juega el corto plazo; hay que alimentar el crecimiento aún con un 30% de inflación. Argentina va a crecer 4,5 o 5%; no creo que esté por encima porque no hay nivel de inversión. Incluso esas mismas tasas superan lo que se puede con lo invertido. La recaudación crece fuerte por el impacto de precios y la Nación entiende que puede controlarla, lo que me parece que es una apuesta riesgosa porque cuando la inflación toma su propia inercia es difícil agarrarle la mano. Y si bien la mayor recaudación mejorará la coparticipación hay que tener presente que en las provincias el gasto está indexado porque la mayor parte va a sueldos. En cambio, en la Nación ese apartado representa 10%. Lo que ganan por un lado lo pierden por el otro.


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