No se descarta que haya recibido apoyo interno y externo; polémica por las fallas de seguridad
"El detenido coopera en los interrogatorios", decían ayer voceros del FBI. Y tanto coopera Faisal Shahzad, el hombre que intentó hacer estallar un coche bomba en esa mítica esquina neoyorquina, que -mientras siga hablando- las autoridades han decidido postergar "sin fecha" su declaración ante la Justicia, en principio prevista para hoy.
Habla y habla. Pero las razones de su giro radical hacia el extremismo no se hacen explícitas, mientras crecen los indicios que definen al frustrado atacante como lo que, en un principio, el gobierno de Barack Obama quiso negar. Esto es: lazos y entrenamiento del movimiento extremista talibán -con una estada en la región paquistaní de Waziristán, considerada un bastión del grupo terrorista Al-Qaeda- y la necesaria participación de más personas en el fallido ataque del sábado pasado.
"Las autoridades paquistaníes cooperan plenamente con la investigación. Reconocen que la amenaza y la responsabilidad es compartida por los dos países", dijo Philip Crowley, vocero del Departamento de Estado.
Es el peor escenario para el gobierno de Obama, que ayer, una vez más -y tal como hizo hace cinco meses, con el fallido atentado terrorista en un avión el día de Navidad-, volvió a prometer "mejoras" en la seguridad aeroportuaria y mayor rigor en la actualización de los listados de personas no autorizadas a volar.
El mandatario debió avanzar en ese sentido porque entre lo más terrible de lo ocurrido figura el hecho de que Shahzad fue detenido por el FBI en el momento en que se encontraba ya cómodamente sentado en un avión con destino a Dubai, que abordó 48 horas después de su fallido ataque.
"Los estaba esperando", dicen que dijo, impertérrito, a quienes lo detuvieron. Y que él mismo estaba sorprendido de que hubiesen tardado tanto en dar con su paradero.
La indignación crece en este país. "No es que nosotros lo hagamos bien. Es que ellos lo están haciendo mal", advertía ayer, nuevamente, The New York Times , al insistir en la vulnerabilidad de los sistemas de seguridad. Y la suerte de que los intentos terroristas hayan sido, hasta ahora, protagonizados por militantes inexpertos.
"No vamos adelante, sino que sólo reaccionamos ante los hechos", coincidía ayer The New York Daily News , al comentar la nueva oleada de medidas de seguridad más duras y más visibles que enfrentan los habitantes de la Gran Manzana. "Siempre debemos estar atentos porque, a los ojos de un terrorista, Nueva York es Estados Unidos y ellos quieren matarnos", reiteró el jefe policial de la ciudad, Raymond Kelly.
Incógnitas
El problema de fondo sigue estando en el porqué y en el cómo. La denuncia oficial contra Shahzad habla de vínculos entre su fallido ataque y militantes islamistas en su Paquistán natal. El texto señala que, durante el primer tramo del interrogatorio, Shahzad admitió haber recibido entrenamiento en la fabricación de bombas en Waziristán.
Eso ocurrió durante un viaje de cinco meses que, según la querella, Shahzad realizó al país asiático. Esa visita terminó en febrero pasado, cuando el frustrado terrorista regresó a su casa en las afueras de Nueva York, junto a su mujer y sus hijos. Fue entonces cuando los vecinos del barrio notaron que había optado por usar vestimenta tradicional paquistaní, en lugar del vestuario occidental que lucía habitualmente. Pero, fuera de eso, no advirtieron ninguna otra sospecha.
De sólo 30 años y con estudios universitarios, Shahzad abandonó una camioneta llena de explosivos en el barrio teatral de Nueva York. La policía encontró la bomba cuando el vehículo se encontraba estacionado frente a la sala en la que se representa el musical El Rey León .
Shahzad fue arrestado 53 horas después en el aeropuerto John F. Kennedy, cuando su vuelo de Emirates Airlines se disponía a despegar con destino a Dubai. Todavía no está claro cómo consiguió llegar a bordo del avión, si ya estaban en marcha los operativos de búsqueda. Según The New York Daily News , la empresa Emirates sólo informó que Shahzad había comprado un pasaje cuando el sospechoso ya había sido detenido.
Shahzad tenía buen pasar en este país y procede de una próspera familia paquistaní. Su padre fue funcionario de la autoridad de aviación civil, según se informó.
NUEVA DISPOSICION PARA LAS AEROLINEAS
* NUEVA YORK (EFE).? Las autoridades norteamericanas ordenaron ayer a las aerolíneas mayor agilidad a la hora de comprobar la lista de personas que tienen prohibido viajar. Según The New York Times, hasta ahora las compañías tenían la obligación de comprobar ese listado cada 24 horas, pero ahora deberán hacerlo en un mínimo de dos horas. Faisal Shahzad, acusado del fallido atentado en Times Square, fue agregado a la lista el lunes pasado a las 12.30 y la notificación, enviada a las aerolíneas tres minutos más tarde. Aún así, Emirates Airlines vendió el pasaje de Nueva York a Paquistán con el que Shahzad pretendía huir del país.

Comentá la nota