El mismo apuro estadístico, de Aníbal F. a Garré

Por: Fernando Gonzalez

Con sólo dos meses a cargo del nuevo ministerio de Seguridad pero con experiencia como ministra del kirchnerismo, Nilda Garré cometió ayer un error de esos que suelen cometer funcionarios más imprudentes. Decir en la Argentina actual que los niveles de inseguridad o de “criminalidad” (como precisó) han bajado por efecto de su breve gestión es un fuego de artificio que se esfuma apenas explotan las cifras diarias del delito extremo. Ayer, mientras Garré hablaba sin estadísticas confiables, otros tres asesinatos por robo enlutaban al país violento.

Claro que es positivo el despliegue de gendarmes y prefectos en el conurbano. Y claro que también es un paso adelante que Garré se muestre colaborando con su par bonaerense, Ricardo Casal, en lugar de participar de las recientes maniobras kirchneristas para forzar su renuncia. Pero en una cuestión tan grave y tan extendida como es la inseguridad de los argentinos es mejor no acudir a cifras publicitarias tan rápido. Garré debería tener en cuenta el ejemplo de Aníbal Fernández, quien jugó tantas veces con las estadísticas que su concepto preferido (aquella polémica “sensación de inseguridad”) se terminó convirtiendo en su flanco débil y en una de las razones de su alicaída situación actual.

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