El Obispo de San Isidro Monseñor Oscar Ojea encabezó la ceremonia en la Catedral local en homenaje al oficial abatido hace cinco años en un robo
Pasadas las 20, comenzó la misa que brindó el Obispo del distrito, Monseñor Oscar Ojea.
Visiblemente emocionada, Marta Barberis, la viuda de Garrido, afirmó: “Es un orgullo que lo recuerden de tan linda manera. Esta es una fecha muy dolorosa, y no puedo creer que ya hayan pasado cinco años”. Y contó que durante la tarde pasó por el busto – que se creó en su homenaje – y se alegró de verlo lleno de flores.
A su lado, el intendente de San Isidro sostuvo: “Pasan los años y es justo recordar a las personas importantes” y destacó que “para que hubiera alguien como Garrido debió haber una gran mujer a su lado, y esa es Marta”.
“Fue un ejemplo de servidor público. Lo conocí cuando era adolescente y siempre fue una persona sumamente querida por todos nosotros. Necesitamos policías cercanos a los vecinos, que conozcan sus necesidades, como lo era Garrido”, contó el concejal sanisidrense Carlos Castellano.
Durante la ceremonia además estuvieron presentes los integrantes de la Comisión de Homenaje a Policías y ciudadanos Muertos por la Delincuencia.
Otra de las vecinas presentes fue Hilda D’Aiello, creadora del busto, que se encuentra en la esquina del Pasaje Capitán Aldo Garrido – ex Chacabuco – y Belgrano: “Aldo fue amado por todos. Mi nietito, por ejemplo, no podía irse del centro comercial sin antes saludarlo”, dijo.
“Él dio todo por San Isidro y tenía una inmensa vocación de servicio”, concluyó Barberis.



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