Ante el director para el Hemisferio Occidental del organismo, el ministro argentino pidió mayor peso del país en las decisiones. El Fondo insistió en su exigencia para que se respete su artículo IV
El jefe del Palacio de Hacienda le anticipó esa posición contraria al monitoreo al director para el Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, durante un encuentro mantenido en Washington. Además, el funcionario pidió cambios en el organismo multilateral que le permitan al país tener mayor peso dentro de las decisiones del organismo.
La reunión se llevó a cabo en el marco de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial, en Washington, y contó con la participación también de sus pares de Sudamérica y México. Boudou fue claro y directo en su encuentro con Eyzaguirre y le hizo ambos planteos, mientras que este domingo mantendrá conversaciones con el número dos del Fondo, el norteamericano John Lipsky.
Con esta determinación, adoptada ya desde antes de que el titular del Palacio de Hacienda viajara rumbo a Washington, la Argentina se somete a una posible sanción del FMI, que ya lanzó una advertencia hacia todos los países que son miembros.
"Instamos a los miembros a cumplir con sus obligaciones en virtud del Artículo IV del Convenio Constitutivo. Aguardamos la oportunidad de examinar el avance realizado a este respecto en nuestras próximas reuniones", precisó este sábado el Comité Monetario y Financiero Internacional de la Junta de Gobernadores del FMI.
En ese sentido, Lipsky ya lo había advertido el viernes, aunque también lo hizo sin referirse de manera directa a la Argentina. "Un miembro del FMI tiene la obligación de cumplir con lo establecido en sus artículos y uno de ellos es el aceptar el monitoreo de su economía", precisó el subdirector general del organismo.
Durante la charla que mantuvo Boudou con Eyzaguirre y otros ministros se discutieron "cuestiones monetarias y financieras" de la región, pero además, el funcionario nacional "resaltó la posición argentina sobre la composición del gasto respecto a la inversión en infraestructura, sobre todo en el sector energético".
El ministro de Economía se reunirá nuevamente este domingo en Washington con el número 2 del FMI, quien fue el principal impulsor para que el país acepte el monitoreo si no quiere ser sancionado. Por otra parte, anticipó en declaraciones a diario Perfil que "no habrá un pago cash" al Club de París, ya que el Gobierno maneja "otras salidas", entre las cuales aparece el deseo que "el G20 participe en la negociación".
"Tenemos capacidad y voluntad de pago con el Club de París. No necesitamos ni vamos a dejar que el Fondo intervenga. Sobre los plazos, ellos proponen pagos muy cortos, a 18 meses, y no estamos de acuerdo", precisó el funcionario.
“Deben abrirse a nuevas visiones políticas”
Boudou a plantear la necesidad de que los organismos multilaterales de crédito “se abran a nuevas visiones de políticas” y “que no sean meros reproductores del Consenso de Washington, ya que está perimido y demostró que no le sirvió al mundo”.
El titular del Palacio de Hacienda dijo que es necesario tener organismos “con una visión más plural, con distintos puntos de vista, sobre todo en las gerencias y de esa forma se podrá constituir realmente en herramienta para el desarrollo humano”.
Al ser consultado sobre la revisión de los números de país contemplada en el artículo 4to y el pedido de la entidad de que los países que no accedieron a este relevamiento lo hagan, Boudou sostuvo que “es una cuestión de forma que sale todos los años” y criticó a los medios que hicieron hincapié en esta cuestión al sostener que “el perfil que le quisieron poner a esto es absurdo. Todos los años si uno mira las conclusiones (del FMI) son idénticas en este punto.

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