La virulenta campaña del intendente de Bahía Blanca, Héctor Gay, contra ABSA por la pésima prestación del servicio de agua potable, que se interrumpió esta semana, se lee en La Plata dentro de una puja mayor, por los millonarios contratos de obra pública detrás del acueducto Río Colorado, que demandaría entre 2.800 y 3.700 millones de pesos.
Como anticipó INFOCIELO sobre el final de la última semana, la megaobra para proveer de agua potable a Bahía Blanca, figura entre los proyectos a desarrollar bajo la gestión Vidal, con un desembolso de 2.800 millones de pesos durante los próximos tres años. Algunas fuentes elevan esa cifra a 3.700 millones, lo cual suena lógico habida cuenta de que la suma que maneja la actual administración es idéntica a la que calculaba la de Daniel Scioli años atrás.
La obra, de acuerdo a los informes que la administración Vidal elevó a los diputados del FpV para persuadirlos de acompañar el endeudamiento, se ejecutaría en etapas de 700, 1.100 y 1.000 millones entre 2016 y 2018.
Con el corte del suministro, justificado por la rotura de un caño maestro, el intendente de la ciudad, Héctor Gay, encabezó una virulenta campaña que incluyó la divulgación de un dato de “color”: Gay, trascendió, se tiene que bañar en el patio de su casa por la crisis.
En la Capital bonaerense decodificaron el conflicto de inmediato y lo atribuyeron a un intento del Jefe Comunal de obtener el manejo de algunos de los varios contratos que se celebrarán para la obra del acueducto.
La respuesta de la Provincia es, en ese aspecto, tajante. Vidal no quiere soltar las riendas de su plan de emergencia, que alcanza más de 70 municipios, y cumplir así varias de sus promesas de campaña. Le achacan en el Gobierno, además, falta de experiencia en el manejo de fondos públicos a Gay, que tiene una dilatada trayectoria en el periodismo, pero hace sus primeras armas en la política.
Las “interferencias” de Gay apuntarían, en ese marco, a poner en aprietos a funcionarios provinciales, con el objeto de ganar participación política y lograr incorporar a empresas “amigas” a las que, aseguran en Bahía, les debería “favores de campaña”.
Del otro lado del mostrador está el nuevo titular de ABSA, Rafael Sardella, un empresario muy vinculado a Mauricio Macri. Sardella tiene como antecedente haber sido gerente del Correo durante la gestión privatizadora de los Macri, pero aún antes el de haber salido de SOCMA, la firma insignia de la familia del Presidente, lo cual implica un contrapeso importante y dificulta enormemente los objetivos de la dirigencia bahiense.



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