Vino a Mendoza por una reunión del Pro y criticó la reelección que impulsa el PJ provincial. Cree que Cobos ganará el año próximo y confirma que se presentará en las legislativas de Santa Fe.
En realidad, Del Sel es un estandarte del macrismo. “Es el mejor soldado”, dijo un dirigente local y el humorista retrucó: “Yo no soy soldado de nadie. Colaboro”. Todo entre risas.
Después de una larga trayectoria como humorista, Del Sel probó suerte en la política y fue el candidato a gobernador de Santa Fe que propuso la fuerza liderada por Mauricio Macri. Y su elección no fue una mala experiencia. Salió segundo a 40 mil votos del electo gobernador del socialismo Antonio Bonfatti.
“Sacarle casi 300 mil al kirchnerismo fue impresionante. Por supuesto, ayudado por la devaluación de la clase política, lamentablemente. Porque sería bueno tener una clase política confiable y yo seguiría actuando con Dady y el Chino, y habría menos pobres y más trabajo y más vivienda”, dijo.
Y como para arrancar la charla aclaró: “Yo creo en un mandato de cuatro años y después te vas a tu casa. Es muy cansador, son las 24 horas del día dedicándole todos los días a la gente. No te da la cabeza”.
-Veo que está al tanto de la reforma constitucional que impulsa el PJ en Mendoza...
-Sé que el gobernador (Francisco Pérez) la quiere reformar para ver si se puede beneficiar él. Hay dos opciones: o no hacés nada o la reelección es para el próximo gobierno. Yo no creo en las reelecciones. En Buenos Aires hay reelección y Mauricio (Macri) fue reelecto por una ley que ya existía. En Mendoza hay que reformar la Constitución para volver a presentarse. Pero yo creo que acá gana (Julio) Cobos.
-¿Hay paralelismo entre el humor y la política?
-Como humorista, entretuve a la gente por dos horas y la hice feliz. Acá es otro escenario, donde si se hace asfalto, agua potable, cloacas, si arreglás escuelas, dejás alegría por muchísimos años. Hay un paralelo, pero es mucho más linda la obra que se puede hacer actuando en política, más allá de que haciendo reír le hemos mucho bien a la gente, porque somos como una aspirina para el dolor de todos los días del laburante.
-¿Entonces la política no es un chiste?
-No, para nada. Ni el humor es un chiste. Es un trabajo y hay que hacerlo muy bien para hacer reír.
-¿Perdió algo o ganó algo por ser candidato a gobernador?
-Gané enemigos que antes no tenía. Enemigos porque estoy en el Pro, con Mauricio Macri, o porque a alguno le debe molestar que yo participe y encima me haya ido bien. Pero la gente ha valorado muchísimo mi participación y lo puso de manifiesto con la cantidad de votos. Y yo me siento bien de haberme animado a participar en un rubro que no es tan amigable.
-¿Quienes son sus nuevos enemigos?
-Del oficialismo, del programa del kirchnerismo. Estoy muy tranquilo, muy limpio y como hablan sin conocerme, me quedo mucho más tranquilo.
-¿Va a ser candidato a algo el año que viene?
-Voy a ser candidato a diputado nacional. Vamos a entrar tres o cuatro diputados, vamos a defender a muerte a Santa Fe, vamos a hacer fuerte a la oposición y vamos a ayudar a que Mauricio sea presidente.
-Imaginaba esta entrevista más relajada, más graciosa...
-Tus preguntas no son para que me haga el gracioso. Si me preguntás pelotudeces, yo te respondo pelotudeces... Soy un vago que hizo humor, pero soy normal. Hay cantantes o modelos que están todo el día en esa postura. Yo soy normal todo el día, pero cuando me hacés actuar, me mato para hacer reír a la gente.
-¿En este momento está laburando de político?
-No. Estoy contestando tus preguntas (risas).
-Vuelvo atrás. ¿Va a hacer candidato a gobernador en el 2015?
-Voy a intentar en el 2015. Y nos pondremos a prueba de nuevo con la gente.
-En algún momento estuvo cerca del menemismo. ¿Hubo alguna oferta para hacer política?
-Jamás. Tuve una relación amistosa con Menem. Jugué varios partidos a beneficio con Dady, el Chino, (Marcelo) Tinelli, (Adrián) Suar. Todos los pibes que en ese momento éramos conocidos. Esa fue mi única relación con una persona con un carisma sorprendente. Al igual que millones de argentinos, estaba encandilado con un tipo carismático. Algunos que me tratan de menemistas han sido gobernadores o funcionarios de Menem. Yo nunca hice ningún negocio con Menem.




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