Miguel Moragues: “La imaginación vence a la sabiduría”

Miguel Moragues: “La imaginación vence a la sabiduría”
San Juan.- Alfonsinista histórico, el veterano dirigente radical renuncia a todo, menos a la lucha: “No quiero nada para mí, hay que priorizar al partido para sacarlo de este pantano en el que está hundido”.

Miguel Moragues no es un entrevistado fácil. Como su mentor, el fallecido ex presidente Raúl Alfonsín, prefiere hablar de lo que a él le interesa, en lugar de ceñirse al corsé de las preguntas que hace el periodista. A sus años, que no son pocos pero tampoco tantos, no deja de imaginar proyectos ni de convocar gente, generosamente, para el partido de sus amores, la Unión Cívica Radical. Diputado provincial y nacional, varias veces candidato a distintos cargos, Moragues se define como un alfonsinista de la “belle époque” y asegura no querer nada para él, porque en este momento “hay que priorizar absolutamente al partido, por sobre todas las cosas, sacarlo de este pantano en el que está hundido”.

Lo veo enojado.

¿Enojado? No, dolido. Hace 16 años que el radicalismo no va con candidato propio a una elección para gobernador. El último fue Roberto Yanello. Esto hace que no haya convocatoria entre los propios radicales. No despierta mucho entusiasmo ir a votar por el candidato de otro. Por eso pienso que tenemos que priorizar absolutamente al partido, por sobre todas las cosas. Queremos que pueda salir de este pantano en el que está hundido. Los que estamos trabajando, lo hacemos con este objetivo. Hay que buscar un candidato propio y acompañarlo con proyectos significativos.

¿Cómo?

Con un proyecto sólido el radicalismo puede, sin presionar a nadie, convertirse en un vórtice que convoque a la oposición. Pero para eso hace falta ponerse a trabajar. No sirve de nada ponerse a intercambiar figuritas, decir que este es mejor candidato que aquel otro, eso no sirve. Además, la mayoría son figuritas repetidas, muy ajadas.

¿Qué tipo de oposición?

Queremos ser una oposición real: le decimos no al peronismo federal de Roberto Basualdo y al peronismo oficialista de José Luis Gioja. Criticaremos lo que haya que criticar y acompañaremos lo que esté bien acompañar discutiendo proyectos.

Paradojas

Cuando se le pregunta a Moragues sobre la candidatura de Ricardo Sanz, Moragues sonríe con picardía.

“Gerardo Morales y Sanz, dice, quisieron crear un radicalismo nuevo. Y se debía construir, según ellos, excluyendo totalmente al alfonsinismo histórico. Creían que el alfonsinismo era piantavotos. Olvidaron que allí hay gente de una envergadura intelectual, moral, apabullante, que no se puede quedar afuera porque se le ocurre a un circunstancial presidente del partido. Pero para atacar al alfonsinismo histórico de la provincia de Buenos Aires, lo convocan a Ricardito Alfonsín. Qué paradojas las de la vida: los no alfonsinistas requieren de un Alfonsín para poder armar su proyecto”.

Algunos radicales ya están charlando con Basualdo.

Los que hablan de ir en una misma lista con el basualdismo, con Mauricio Ibarra, por ejemplo, lo hacen porque no piensan, no ponen a trabajar el cerebro ni las piernas, no quieren imaginar verdaderas alternativas. Hay muchos, demasiados, que han bajado los brazos dentro del radicalismo. Y por eso calculan que lo mejor es ir detrás de otros, agazapados, escondidos. En la UCR de San Juan llevamos 16 años escondidos bajo las faldas ajenas.

Hubo algunos tropiezos.

Los resultados de la Alianza a nivel nacional y local significaron un golpe muy duro y dejó a nuestra gente sin una línea de pensamiento clara a favor del partido. La gente tiene que tener partido, afiliados, plataforma electoral y candidatos que le pertenezcan. Esto es fundamental. Si no es así, vamos detrás de uno u otro como huérfanos, sin saber si ese otro tiene un proyecto o un candidato acorde con nuestra línea histórica de pensamiento, una afinidad política y filosófica con el radicalismo. Todo se reduce a que ese otro se candidatea, tiene plata y nosotros vamos a la cola de él. Esto tiene que terminar, esto no es el radicalismo.

¿Cómo lo explica?

El partido está en este estado porque es como un enfermo que sufre un mal y nadie lo cura y el mal sigue avanzando. Está con un trote sumamente cansino, inhabilitado para pensar en el futuro del radicalismo en la provincia. Muchos ni lo saben, y si lo saben no les importa, lo que uno dice les entra por una oreja y les sale por la otra. Piensan que lo mejor es ir agachados detrás de alguien que nos pague la campaña.

¿Y usted qué propone?

No podemos quedarnos de brazos cruzados como hace la actual conducción partidaria. El partido no ha ocupado el papel de oposición como debiera, como le corresponde. Nadie hace nada al respecto. Por lo que veo, nadie se ha desarrollado detrás de un proyecto alternativo para la provincia. Nadie defiende nada propio. Por eso, se formó un núcleo de 17 personas, por fuera de la conducción partidaria, cada uno de ellos rodeado por su propio grupo de gente que está repensando el radicalismo sanjuanino para sacarlo del letargo.

¿Desde qué perspectiva?

Trabajamos más en pensar lo que se puede hacer que en función de un cargo partidario, cargo que si se obtiene no significa necesariamente un avance. Entendemos que el radicalismo es la columna vertebral de la oposición a construirse. Y por eso tenemos la total responsabilidad de empezar a elaborar proyectos para cada rincón de la provincia.

¿Acompaña la cúpula partidaria esta idea?

Poco importa si la actual conducción partidaria está interesada o no en involucrarse en este proceso, eso no tiene ninguna incidencia. Estamos totalmente convencidos de que solamente podemos llegar a ocupar posiciones políticas interesantes en una elección con proyectos que abran posibilidades nuevas a San Juan. A lo mejor, cuando vean el camino que estamos tomando, se acerque alguien de la conducción partidaria y empiece a colaborar. Pero en el mientras tanto, no se ve de parte de ellos ningún gesto que indique que eso puede suceder. Por eso, nuestra idea es armarnos y presentarnos a las internas abiertas. Si las elecciones partidarias son antes o después de las abiertas, ya veremos si nos presentamos. Hay que trabajar en el área de influencia de cada uno sin contaminarse de internismo.

¿A qué aspira en lo personal?

No quiero nada para mí. Estoy más que agradecido a esta UCR sanjuanina, donde milité mucho, es cierto, pero que me pagó en demasía. Soy un militante nato, enamorado y agradecido del partido. Estoy dispuesto a pintar con tiza y carbón en las paredes si no tenemos otros medios para decir lo que pensamos.

¿Cómo miran desde afuera al radicalismo local?

Sabemos por terceras personas que después de la última vez que vino aquí, el presidente del partido, Ricardo Sanz, dijo en Buenos Aires que el radicalismo sanjuanino no existe. Esto nos impactó, pero no nos sorprendió, porque el único miembro de la actual conducción que asistió al encuentro con Sanz, donde hubo 145 personas, fue Salvador Mercado, la cabeza actual del partido en la provincia. El resto no dio señales de vida.

Comentá la nota