El conteo definitivo de las primeras mesas le dio una ventaja a Cano; la Gendarmería secuestró dos bolsas llenas de votos y sumó un elemento más al escándalo
"Ya le dije señor. Si la Justicia da a Cano ganador, voy a ser el primero en felicitarlo, y ponerme a su disposición. Pero vamos a esperar", dice José Alperovich en la Casa de Gobierno provincial, horas después de la segunda y masiva marcha contra las irregularidades de las elecciones del domingo, donde la oposición sigue denunciando fraude, y la brutal represión del lunes, con heridos y detenidos por parte de la policía provincial.
La respuesta de Alperovich ante la pregunta de LA NACION llegaba en momentos en los que la Junta Electoral, en su segunda jornada de recuento definitivo, le traía malas noticias. Las primeras 88 mesas escrutadas hasta anoche le adjudicaban el 55,85 por ciento al Acuerdo para el Bicentenario, que postula al radical José Cano, mientras que el Frente para la Victoria, encabezado por Juan Manzur sumaba el 33,37 por ciento). Hubo tres mesas que fueron anuladas porque no coincidía el telegrama con la cantidad de votantes y los sobres en las urnas. Además, en la mesa 322 se detectó que Cano figuraba sin votos y había obtenido 112. Según el escrutinio provisorio, que se paralizó con el 80 por ciento de las mesas, Manzur se impuso por menos de 14 puntos sobre Cano.
La diplomacia de Alperovich contrasta con lo que, por lo bajo, decían en la casa de Gobierno provincial. "Es imposible perder. Sacamos 60 puntos en las PASO y 54 el domingo", respondían muy cerca del gobernador tucumano, cuyo mandato vence el próximo 29 de octubre. La oposición, por cierto, piensa distinto. "Vamos a ganar por seis o siete puntos si los votos se cuentan bien, más allá de los pedidos de nulidad que hicimos por lo que pasó antes, durante y después de la elección", respondieron desde la coalición opositora.
El conteo, claro está, no será rápido ni sencillo. Daniel Ponce, apoderado del frente que encabeza Cano y que integran entre otros Pro y el Frente Renovador, afirmó a LA NACION que se presentaron diez denuncias penales contra presidentes de mesa que habrían "alterado" las actas originales. Y también aclararon que esperan que la Junta Electoral, que conduce Antonio Gandur, responda por la "designación de autoridades de mesa afiliadas al FPV" horas antes de las elecciones.
Para colmo, las "picardías" en torno a la votación parecen no tener fin. Anteanoche, la Gendarmería secuestró decenas de boletas que los propios fiscales partidarios llevaban en sus bolsillos para "incluirlos" durante el conteo.
En tanto, ayer la Gendarmería que custodia la Junta Electoral Provincial (JEP) secuestró dos bolsas de consorcio llenas de votos (unos dos mil) que pertenecían tanto a agrupaciones oficialistas como opositoras antes de ser ingresadas en la sede del Correo Argentino, donde trabaja la junta en el escrutinio definitivo. "No puede ser que pasen estas cosas", se quejó el secretario de la junta, Darío Almaraz. Los fiscales involucrados en la presunta maniobra de fraude fueron separados y los partidos a los que pertenecían deberán convocar a nuevos voluntarios para reemplazar a los veedores.
Por otra parte, mientras Cano y Manzur buscaban sumar apoyo político en Buenos Aires (ver aparte), Alperovich intentó poner paños fríos, y destacó lo "pacífica" que fue la marcha de anteanoche, que congregó a más gente que la primera movilización (anoche se realizó la tercera marcha masiva, también sin inconvenientes). Sin embargo, descartó pedirle la renuncia al jefe de policía José Bustamante, que estaba a cargo del operativo de seguridad de la marcha del lunes y que fue imputado por la justicia local por la represión que dejó como saldo 22 heridos y cinco detenidos. "Se está investigando. Hay que dejar que la Justicia investigue. No dimos la orden, no estamos de acuerdo con la represión, estuvo muy mal", dijo Alperovich, y confirmó que tampoco Bustamante puso a su disposición la renuncia al cargo.
Mientras se cuentan los votos, el oficialismo que gobierna Tucumán desde 2003 prepara su contraataque en la calle. Está prevista para mañana una movilización "espontánea" de apoyo a Manzur en la que Alperovich piensa mostrar su poder de movilización. "No tenemos nada que ver", desmentían sin mucha convicción en la Casa de Gobierno provincial, aunque desde las redes sociales ya comenzaron los llamados a la concentración.
Nadie duda de que las protestas y las sospechas de fraude en Tucumán traerán tiempos distintos. Muy cerca del propio Manzur reconocen que habrá una "gran renovación" de funcionarios en la proyectada gestión del ex ministro de Salud.
Pero para eso falta conocer el resultado del escrutinio definitivo, que se estima que no tardará menos de dos semanas..



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