"La militancia no tiene propietarios, es del pueblo, y se expresa en cada barrio de nuestro querido Saladillo, en nuestra provincia de Buenos Aires y de la Argentina", expresó Lissalde.
"Por esa razón cada 17 de noviembre recordamos el valor de la militancia, que no es otra cosa que el compromiso con una causa llamada a defender a los más pobres, a los que no pueden progresar, a los que no son escuchados."
"Por supuesto que es un momento para el reconocimiento a aquellos militantes que en condiciones adversas mantuvieron latente y activa la doctrina en las entrañas del pueblo, pero también es un mensaje para el presente y para los tiempos que vienen", agregó el dirigente.
"La militancia no tiene propietarios, es del pueblo, y se expresa en cada barrio de nuestro querido Saladillo, en nuestra provincia de Buenos Aires y de la Argentina. La militancia no debe tener exclusiones, sino que debe ser abierta a quienes adhieran a una idea y se propongan colaborar con voluntad y decisión", enfatizó Lissalde.
"No tengamos dudas: somos, ante todo, militantes. Porque nos guía una doctrina y nos mueve la causa de quienes no pueden prosperar. Por esto, mi agradecimiento y reconocimiento a todos aquellos que, día a día, dan testimonio de su vocación de trabajar por un cambio profundo en Saladillo. Un cambio social, pero también de las instituciones, y de las prácticas políticas. En los meses que vienen pondremos a prueba nuestro temple de militantes, una vez más, para hacer realidad los sueños de un Saladillo y una Provincia soberana en lo político y con verdadera justicia social. ¡Felicidades!".

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