"En el futuro necesitamos un cláusula que haga posible, como último recurso, excluir a un país de la zona euro si incumple las condiciones una y otra vez". Con esta inédita y dura advertencia, la canciller de Alemania, Angela Merkel, puso ayer sobre la mesa la alternativa final que su país tiene en mente para recuperar la credibilidad del euro, socavada por la crisis que sufren varios de los países miembro, con Grecia en primer lugar.
"La situación de Grecia no es producto de las embestidas de los especuladores, estos sólo la han agravado, sino de una violación del Pacto de Estabilidad Europeo que se prolongó durante años", dijo Merkel durante el debate presupuestario. Lo que hace falta es que Grecia "ataque el problema de raíz y aplique rigurosamente su plan de ahorro", agregó.
Ese Pacto establece un déficit público máximo de 3% del PIB para los países miembro. El de Grecia actualmente es de 12%. La canciller se mostró contraria a "ayudas precipitadas y, en ese contexto, defendió las ideas formuladas por su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, de reformar los tratados de tal forma que posibiliten como última instancia expulsar a un país de la eurozona.
"En el futuro necesitamos una cláusula en el tratado (de Maastricht) que haga que sea posible, como último recurso, excluir a un país de la zona euro si incumple las condiciones una y otra vez", reclamó Merkel. En lo hechos, Alemania no sólo está pensando en Grecia, sino también en España, Italia o Portugal, también en problemas para recortar sus déficits.

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