Una movilización de 150 integrantes del gremio mercantil, entre los cuales también se contaban representantes de la Unión de Jubilados y Pensionados, Apel (legislativos) y el Movimiento de Trabajadores Patagónicos, fue el corolario durante la tarde de ayer de la jornada de protesta y movilización llevada a cabo por el Centro Empleados de Comercio. El reclamo apuntó al pago del plus patagónico y el cumplimiento de los acuerdos por parte de los propietarios de los comercios.
Cada uno de los escraches contó con una fuerte presencia policial, ya sea en la zona céntrica o en los comercios de ubicados en la periferia de la ciudad. Incluso, cuando los manifestantes comenzaron con la quema frente al free-shop de la calle Gil, los bomberos hicieron las veces de "carro hidrante" para apagar las llamas y despejas la calle. También hubo algunos cruces cuando la protesta se trasladó, sobre la misma arteria, a las puertas de "Marinelli": una encargada se insultó con uno de los dirigentes del CEC y tuvo que mediar Roberto Nevares, presidente de la Cámara de Comercio.
Nevares, más tarde, realizó una denuncia policial en la Seccional Tercera ya que los "escraches" alcanzaron también la sede de la Cámara, y el propietario de uno de los comercios también se presentó en la comisaría para realizar una denuncia por supuestas amenazas.
Nemesio se quejó que "los abusos" de los dueños de los comercios "se tienen que terminar". "Hace cuatro años que nadie nos escucha. Y con la soberbia total de no reconocer que el empleado de comercio es el peor pago de todas las actividades del país", dijo en referencia a los comerciantes.
Los mercantiles señalaron que, en caso de no recibir respuestas a sus reclamos, podrían parar el 22, 23 y 24 de este mes, en la previa a los festejos de Navidad.
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