La Asignación Universal por Hijo para Protección Social en La Pampa la cobran los padres de niños, niñas y adolescentes en edad escolar, papás sin trabajo o cuyos ingresos no superen el salario mínimo vital y móvil de 1.800 pesos y/o tengan hijos discapacitados.
Un informe de la Jefatura de Gabinete dio cuenta que con los 220 pesos del beneficio por hijo y 880 por hijo con discapacidad se produjo una caída del 20 por ciento en la deserción escolar (para que los padres lo cobren sus hijos deben asistir al colegio) y un aumento del 12 por ciento en la matrícula escolar. Con ello, aduce el Gobierno, se redujo un 48 por ciento la pobreza y un 65 la indigencia.
El plan de la asignación por hijo (hasta un máximo de cinco) comenzó hace un año y medio, cuando el 29 de octubre de 2009 se empezaron a entregar 180 mensuales. El subsidio se incrementó a fines del año pasado a 220. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció al inaugurar el período de sesiones ordinarias del Congreso, a principios de mes, que se extenderá a las mujeres a partir del tercer mes de embarazo.
A partir del presente ciclo lectivo, las mujeres embarazadas deberán inscribirse en el Plan Nacer, con lo que el Estado controlará a las madres y criaturas en condiciones de percibir el beneficio.
El Ministerio de Educación releva periódicamente el 70 por ciento de la matrícula con AUH en las escuelas. De es manera se comprobó el incremento promedio del 12 por ciento de la matrícula y la caída del 20 por ciento; además de una mejora en el cumplimiento del calendario de vacunas.
Desocupadas e informales.
El anuncio presidencial apuntó a reducir la pobreza y la mortalidad materno-infantil. La medida, que comenzará a regir a partir del 1 de mayo, abarca a las mujeres embarazadas desocupadas, a las monotributistas sociales, a las que se desempeñan en la economía informal o en el servicio doméstico y perciben un salario igual o inferior al salario mínimo vital y móvil, que hoy está en 1.840 pesos.
Para ello tendrán que inscribirse en el Plan Nacer y todos los meses se les pagará el 80 por ciento del monto establecido, porque el 20 por ciento restante se efectivizará una vez al año si el niño u adolescente cumple con los requisitos de salud y educación antes enunciados.
Se estima que en La Pampa podrán incorporarse unas 2.500 mujeres, de acuerdo a la tasa de natalidad vigente, que para el año anterior fue de unos 7.500 alumbramientos. Finalizado el embarazo, deberán acreditar el cumplimiento de todos los controles realizados conforme lo previsto en el Plan Nacer para recibir el 20 por ciento restante.
Ello implica que durante el embarazo, la mujer deberá realizarse cinco controles completos, exámenes odontológicos, análisis de sangre y orina, dos dosis de vacuna doble y una de vacuna doble viral luego del parto, dos ecografías y, además, recibir información sobre el cuidado durante el embarazo.
El foco en la secundaria.
Según datos aportados por la Jefatura de Gabinete de Ministros el beneficio logró bajar un 48 por ciento la pobreza y un 68 por ciento la indigencia en la provincia. Desde la creación de la AUH se incorporaron al sistema educativo pampeano 6.239 nuevos alumnos (había un total de 51.996 en 255 establecimientos educativos).
El mayor impacto se observó en las escuelas secundarias, y en las regiones más vulnerables del oeste provincial, pero también creció la tasa de escolaridad en el nivel inicial y primario. El incremento se debe a que la reglamentación del plan social establece como condición necesaria para percibir el beneficio la presentación de los certificados de escolaridad y vacunación.
El nivel secundario es donde se observa, sobre todo en las escuelas marginales, el incremento en la matrícula y el descenso en la deserción. También en el nivel inicial y en la salas de cinco años, aunque ahí la cobertura de hecho ya era más elevada.
El problema de la enseñanza secundaria es que se van perdiendo muchos adolescentes en el camino, y esa es una de las asignaturas pendientes en la provincia, aunque los índices de deserción se han morigerado con el nuevo sistema.
Como conclusión puede decirse que de acuerdo a datos preliminares, la asignación universal tiene el valor de retener alumnos, pero también la de reincorporarlos a las aulas. En La Pampa se contabilizan 255 establecimientos educativos con 55 escuelas en la ciudad de Santa Rosa, 31 en General Pico y 169 en el resto de la provincia.
En concreto, si el objetivo general es proveer mayor asistencia y cobertura a los sectores en situación de mayor vulnerabilidad social, ¿por qué en La Pampa no son compatibles la becas, que son de un pago anual, con los beneficios que otorga la AUH? (ver recuadro).
Aún así es loable lo que el programa nacional logró, ya que los sucesivos gobiernos provinciales no pudieron bajar la deserción escolar, aumentar la matrícula y lograr que los calendarios de vacunación se cumplan.
No obstante, la asignación no puede constituirse como una solución única a todos los problemas sociales, dado que sus efectos sobre la pobreza son mucho más moderados de lo que se dice.

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