Punta del Este vive un verano sin clase media y con menos gasto. Anticipan que la segunda quincena podría ser peor. Las tenencias en bancos orientales saltó US$ 400 millones
Por Luis Di Lorenzo
Por las trabas a la compra de moneda extranjera y el incremento del dólar en el mercado paralelo, el tradicional balneario uruguayo de Punta del Este, atraviesa una temporada difícil: hay menos visitantes argentinos y los empresarios turísticos tienen pánico por lo que prevén como una muy floja segunda quincena de enero. El movimiento, en cambio, no cesa en los bancos del Uruguay, donde aumentan los depósitos de “no residentes”, léase, argentinos que duermen más tranquilos si sus ahorros descansan del otro lado del charco.
Según un relevamiento en hoteles, comercios y agencias de turismo, PERFIL pudo comprobar que a fuerza del cepo cambiario este año cambió el veraneo en esa zona de la costa oriental: hay viajes más cortos, desapareció la clase media, salvo los fines de semana, y la clientela, compuesta por los sectores de mayor poder adquisitivo de la Argentina, viven con la tarjeta de crédito en la mano.
En 2012, ingresaron al Uruguay un total de 2,9 millones de turistas, de los cuales, más de 1,8 millones fueron de origen argentino, según datos del Ministerio de Turismo y la Dirección de Migraciones del Uruguay. En diciembre, comienzo de la temporada, Uruguay recibió 215.709 argentinos, 7,4% menos que en 2011, cuando habían cruzado unas 232.969 personas. Las cifras oficiales de la primera quincena de enero estarán recién para el veinte de este mes, pero estimaciones preliminares calculan que visitarán Uruguay en 2013 unos 90 mil argentinos menos que el año pasado.
La ministra de Turismo y Deporte, Lilian Kechichian, admitió que hubo un descenso en la cantidad de argentinos arribados al Uruguay, aunque consideró que la temporada de verano va a ser muy buena. “Hay que ver la evolución de todo el verano y recién allí tendremos un parámetro más concreto”, aseguró Kechichian a PERFIL.
Para Oscar Milar, presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este, el inicio de la temporada no ha sido malo, “aunque tenemos dudas e incertidumbre para la segunda quincena de enero”. “Hubo una leve baja en cuanto a la cantidad de turistas, pero el tema central será ver qué pasa después del 15, sobre todo por el aumento del dólar en la Argentina”, señaló Milar.
“En definitiva, lo que vemos es una temporada irregular. Hay mucho turismo en las termas de Salto (a 450 km de Montevideo capital) y la gente está mucho más selectiva que otros años”, puntualizó el empresario de Punta del Este. Milar puntualizó que toda esta situación menos alentadora “se empezó a sentir a partir de las restricciones cambiarias que aplicó la Argentina desde comienzos del año pasado”.
Además de la merma, la clase media argentina, que inundó la costa uruguaya en 2011 al punto de trazar un año récord, este verano brilla por su ausencia en las estadías largas. “Sí se ven más autos argentinos los fines de semana, ya que la familia tipo argentina llega a la escapada a Punta del Este”, explica un operador turístico con años en el negocio.
“Hay un público de alto poder adquisitivo pero que también se cuida mucho con los precios”, acota Milar, en referencia a una queja oída entre el público argentino respecto de “abusos” en comercios uruguayos. Para aprovechar las ventajas del tipo de cambio oficial más el 15% de recargo que se cobra sobre los gastos con tarjeta (aún por debajo de la cotización del dólar paralelo), el turista argentino vive buscando locales con terminales electrónicas. En algunos casos, sólo se aceptan pagos con plásticos por sobre un mínimo de $ 100 o $ 200 según se trate de locales gastronómicos.
Operadores turísticos del Uruguay agregan que los visitantes argentinos están cuidándose cada vez más con los gastos en gastronomía y esparcimiento, con un carácter “mucho más selectivo” de lo que fueron veranos anteriores.
“Uruguay recibe turistas de otros continentes, pero son esencialmente personas que vienen a Buenos Aires y cruzan al Uruguay. Y sabemos que en la Argentina descendió también la cantidad de turistas que vienen de otras regiones, concluyó la ministra uruguaya.
Dormir tranquilos. Elijan o no Uruguay como destino de veraneo, para descansar con tranquilidad en la Argentina, la costumbre de buena parte de los argentinos sigue siendo enviar sus ahorros a los bancos uruguayos. Según anticiparon a PERFIL en el Banco Central del Uruguay, el sistema financiero vecino terminó 2012 con 2.750 millones de depósitos de los llamados “no residentes”, que en los hechos, corresponden en 75% a capitales de argentinos.
Esto representa una suba del 16% (US$ 400 millones)con respecto al nivel de depósitos de no residentes en Uruguay que había en 2011. Según fuentes de la autoridad monetaria uruguaya, el incremento fuerte de colocación de dólares en la plaza oriental se profundizó a partir del segundo semestre del año pasado, en paralelo a los controles cambiarios.
Tanto es así que se sabe que en la plaza financiera de Colonia no quedan cajas de seguridad disponibles, en tanto que en Montevideo y Punta del Este las posibilidades de conseguir un cofre es una tarea dificultosa.
“Consideramos que en estos momentos el movimiento de operaciones de los no residentes está muy activo, con motivo del verano, ya que muchas personas aprovechan para pasar unos días y depositar dinero en los bancos”, resaltó la fuente.
Los depósitos de no residentes en Uruguay representan 10% del total del sistema, aunque antes de la debacle de 2001 y 2002, conformaban el 40% de los depósitos en la vecina orilla.
El dólar blue bajó a $ 7,20
La fuerte demanda de divisas que no logró ser canalizada a través de bancos y casas de cambio presionó al dólar blue que quedó ayer a $ 7,20, 0,69% por debajo del tope que alcanzó el jueves, de $ 7,25.
“Las operaciones de compras de divisas fueron dificultosas a lo largo de las últimas ruedas porque si bien la AFIP autorizó ventas de divisas para turistas, muchas de ellas no pudieron concretarse porque el sistema informático presentó fallas”, señalaron en una casa de cambio, donde repitieron que la AFIP validó trámites durante unos veinte minutos.
Por ese motivo, la brecha entre el billete paralelo y el oficial (que cotizó a $ 4,95 para la venta), se ubicó en 45%. La demanda de reales y pesos uruguayos fue sostenida en las últimas jornadas, y el cierre ayer mostró a la moneda brasileña a $ 2,75 mientras que la moneda uruguaya cerró a $ 0,31, otra vez con dificultades para hacerse de billetes.
En la Bolsa, el Merval presentó una leve baja de 0,21% luego de un rally positivo observado en diciembre y el índice local terminó la semana en 3.107 puntos.
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