La petrolera concentra el 65% del mercado. Desde que es estatal, creció 224%. Este año se realizarán 146 nuevos pozos. La actividad pasa por un excelente momento. Nunca antes hubo 13 equipos de perforación. En 2011, eran apenas tres.
Mendoza registra la mayor actividad petrolera y gasífera de su historia hidrocarburífera. Nunca antes había tenido 13 equipos de perforación trabajando simultáneamente. Como para dimensionar, en 2011 eran apenas tres.
Cada equipo incluye una infraestructura material y humana que se dedica a intervenir en un área geográfica determinada para realizar pozos.
Otro ejemplo del auge de la actividad está dado por otro dato estadístico: sólo YPF proyecta para este año la apertura de 146 pozos, cuando en el 2012 sólo perforó 45.
En total, son 2.200 los pozos en actividad, sumando otras firmas.
Así, Mendoza se subió al podio nacional. Es que si bien sigue siendo la cuarta productora de petróleo, después de Neuquén, Chubut y Santa Cruz, es la provincia que tuvo el mayor crecimiento en inversiones en los tres últimos años. De U$S296 millones se pasó a U$S703 millones. Y se estima que este año llegará a los U$S842 millones.
El impulso está motorizado –sin duda– por YPF. La empresa estatal es la que mueve la aguja porque tiene el 65% del mercado en su poder. (ver infograma)
En los últimos tres años, desde que la petrolera fue estatizada y es manejada por Miguel Galuccio, fue la provincia en la que más creció la explotación y la exploración petrolera.
Atrás quedaron los roces que tuvo Francisco Pérez con el funcionario cuando hace un año el gobernador decidió quitarle a la petrolera estatal el 50% de la concesión del área de Chachahuén.
Fue el punto más tenso de una relación que ya se había comenzado a fisurarse cuando YPF impulsó un proyecto de ley para regular y unificar las condiciones de los llamados a licitación y las entregas de las concesiones gestionadas por las empresas provinciales de energía.
Algunos actores interpretaron que el Gobierno nacional y la compañía buscaban quitarles potestad administrativa a las provincias sobre sus áreas petroleras y así redireccionar recursos hacia las arcas centrales. Ante un escenario semejante, Mendoza y la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) se verían afectadas.
En ese momento, todas las provincias petroleras se alzaron en pie de guerra contra YPF porque consideraron que se estaba avanzando sobre sus propios recursos. Finalmente, el Congreso sancionó la nueva Ley de Hidrocarburos con críticas de la oposición centradas en que no se dio lugar a la participación de las regiones abocadas a esta actividad.
Ese cortocircuito fue fugaz porque en los números Mendoza terminó siendo la más beneficiada por la administración de Galuccio en el balance.
Este espaldarazo de la petrolera estatal de reforzar las inversiones en la provincia vino a revertir la caída en la producción que Mendoza venía sufriendo en los últimos años.
“Por suerte, se ha modificado la tendencia a la baja. En abril del año pasado, llegamos al pico más bajo de producción luego de cinco años con igual tendencia. Ha tenido mucho que ver el gerente local de YPF, Santiago Martínez Tanoira, que ha peleado para acelerar las inversiones en la provincia”, destacó el ministro de Energía Marcos Zandomeni.
El repunte tuvo un traspié cuando se produjo el incendio en la planta de tratamiento de crudo de Cerro Divisadero, en Malargüe, el año pasado. Eso derivó un retroceso no previsto en la producción de petróleo en el segundo trimestre de 2014.
Buenas noticias
Para este año, las previsiones son muy buenas. Según los números que maneja la cartera de Zandomeni, el total de inversiones de todas las empresas que operan en Mendoza es de U$S842 millones, monto que ha crecido significativamente desde 2011, cuando era de U$S365 millones.
Según las cifras oficiales que le proporcionó YPF a Diario UNO, en 2015 las inversiones serán por U$S599 millones, 224% superiores a las previstas en 2102, cuando la firma pasó de estar en manos de la española Repsol a pertenecer al Estado nacional.
Más regalías
La mejora en la producción se traduce en una mejora en las regalías que percibe la provincia, las cuales se calculan sobre el precio de mercado de los hidrocarburos, a “boca de pozo”.
De $1.000 millones que percibió en 2011 pasó a $2.230 millones en 2014, es decir, más del doble que dos años antes.
Esta bocanada es clave si se tiene en cuenta que entre 2008 y 2011 los ingresos estuvieron estancados por el contexto general.
Un detalle que no se puede pasar por alto: el monto que recibe la provincia por regalías ha decrecido en comparación con otras fuentes de ingresos.
Un estudio de la Fundación Ideal realizado el año pasado situaba a los ingresos por regalías hidrocarburíferas en el 7% de los recursos corrientes de 2013, mientras que en 2006 representaban el 17% . La caída, entonces, fue de 10 puntos en siete años.
Las pymes quieren un compre mendocino
Para el presidente de la Cámara Mendocina de Empresas de Servicios Mineros (Camespe), Miguel Leda, la actividad está pasando por un buen momento. “Después de años de declive, hemos visto un resurgimiento en los últimos meses”, destacó el dirigente. Este proceso se inició desde que se puso al frente de YPF la conducción de Miguel Galuccio.
Pero Leda destacó dos necesidades que tiene el sector para lograr que la mayor actividad petrolera redunde en más trabajo para las pymes mendocinas dedicadas a brindar servicios.
El dirigente destacó que la administración de Francisco Pérez debería motorizar la sanción de una ley de Compre Mendocino para obligar a las empresas que explotan el suelo local a contratar los servicios “en casa”.
Como una buena parte de la actividad extractiva se realiza en Malargüe, cerca del límite con Neuquén, son de esa provincia las empresas que se ven beneficiadas, porque lógicamente la proximidad geográfica favorece a que así sea.
Para hacerle frente a este detalle de las distancias, la Cámara de Servicios Petroleros le está reclamando al Estado colaboración para la creación del parque industrial de Pata Mora.
Esta es una localidad ubicada a 350 kilómetros al sureste de la Ciudad de Malargüe y sobre la margen del río Colorado, en el límite con Neuquén, a la vera de la Ruta Provincial 180. La población más cercana de allí es la localidad neuquina de Rincón de los Sauces.
Leda sostuvo que si se crea un parque industrial con electricidad, agua y todo lo necesario para facilitar la instalación de las pymes que prestan servicios, será posible abastecer a las petroleras que trabajan en la zona.
Hasta ahora la mayor parte de los servicios son brindados por empresas neuquinas.
El ministro de Energía Marcos Zandomeni sostuvo que actualmente se están haciendo los trámites para expropiar 100 hectáreas en la zona de Pata Mora, con el objetivo de comenzar las obras de infraestructura necesarias para dotar al predio de los servicios de gas, agua potable y electricidad.
“Esto les permitirá a las empresas que se instalen bajar sus costos y poder competir con sus pares de Neuquén. Creo que esta iniciativa es más eficaz que hacer una ley de Compre Mendocino para obligar a las petroleras a contratar a firmas locales”, cerró el ministro Zandomeni.
Dos pozos en el departamento de La Paz
Como parte de las tareas de exploración de nuevas áreas, YPF se abocó a La Paz, en el área de Los Tordillos. Allí, actualmente se trabaja en dos pozos que están en etapa de perforación. Esta es una zona atípica donde nunca antes se ha extraído petróleo.
Este trabajo se inscribe en la necesidad que tiene la petrolera estatal de ampliar la búsqueda de nuevos yacimientos.
En la provincia, decreció mucho la producción en los últimos años. Por eso, se ha puesto el foco en la búsqueda de nuevas alternativas.
Muchos de los pozos que Mendoza tiene hoy en actividad son yacimientos maduros que están en su etapa de declive.
El incendio en la planta de Malargüe frenó los objetivos de YPF
El incendio en la planta de tratamiento de crudo de Cerro Divisadero, en Malargüe, que se produjo el viernes 21 de marzo del año pasado frenó los objetivos de mejora de la empresa YPF. A ese centro llega toda la producción de los yacimientos de ese departamento operados por la petrolera estatal.
Se estima que ardieron más de 13 millones de litros de petróleo, situación que hizo caer la producción de 8,9 km³ por día que se extraían en el primer trimestre de 2014 a 8,3 km³ diarios en el segundo trimestre de ese mismo año.
Se calculó que las pérdidas fueron de alrededor de U$S5 millones.


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