Este martes vecinos y socios frenaron la audiencia pública por el proyecto inmobiliario que la institución tricolor pretende llevar adelante. La audiencia será el 1 de agosto a las 17 horas.
Un grupo de socios y vecinos de Villa Alonso frenaron la audiencia pública en el Club Belgrano, en la que se iba a exponer el estudio de impacto ambiental que se hizo respecto a la construcción del megaproyecto inmobiliario.
La audiencia había sido convocada por la Secretaría de Ecología de la provincia para este martes a las 9 en la sede del club. Los vecinos y los socios cuestionaron la poca difusión de la audiencia y el horario, que atentó contra la participación de vecinos. Solo acudieron a la convocatoria unas treinta personas. La mayoría de los que expresó su opinión se manifestó en contra del proyecto inmobiliario que prevé la construcción de un hotel, un shoping y salones comerciales en el predio del club. Esto implicaría llevar el estadio y las instalaciones deportivas a otro terreno, fuera del barrio.
Los vecinos forzaron la suspensión de la audiencia y propusieron una nueva fecha. Esto fue aceptado por Ecología. La audiencia se realizará el sábado 1 de agosto a las 17 horas.
La audiencia comenzó este martes en horario. Pero duró apenas una hora. Uno de los arquitectos contratados para el emprendimienteo, Oscar Fuentes, contó brevemente las características el emprendimiento. Luego una arquitecta, María de los Ángeles Iribarra, comenzó a explicar las consecuencias ambientales que tendrá la obra.
Sin embargo, los socios y vecinos interrumpieron la exposición y la audiencia no pudo seguir adelante.
Estaba previsto que la reunión comience a las 9 de la mañana en la sede del club. Así lo había adelantado el presidente Horacio Rosales la semana pasada. Pero un grupo de vecinos logró una postergación para el próximo 1 de agosto.
La audiencia pública es un paso legal que se debe cumplir, sumada a un estudio de impacto ambiental. Como último paso el proyecto inmobiliario debe ser autorizado por el Concejo Deliberante, que debería aprobar una excepción al Código Urbanístico. Este martes estuvieron en el encuentro el candidato a intendente del Frepam, Pedro Salas; el empresario Aldo Matzkin; el expresidente del club, Martín Bus; el abogado César Ortíz y el abogado Oscar Gebruers.
“Esto no tiene nada que ver con un club y un barrio. A este club lo queremos acá. Queremos que siga existiendo y no que nos pase como a Santa Rosa, que tiene unos departamenos bárbaros pero perdió casi todo. No queremos eso”, dijo Pedro Olmos, el asesor del bloque del Frepam y esposo de la diputada Claudia Giorgis, que vive en Villa Alonso.
“Pusieron la audiencia a las 9 de la mañana, cuando la gente trabaja”, saltó Telbi Vera, una socia del club. Una vecina del barrio, Daniela Arata, apoyó ese criterio. “Una audiencia a las 9 de la mañana, hay 50 personas, es imposible, esto no es legítimo. Va a ser cuestionado enel barrio. Propongo otro día y otra hora. Esto no va a generar más que problemas y conflicto”, dijo.
El profesor Silvio Peduto -un vecino de Villa Alonso Norte- también intervino. “Este es un negocio que quieren hacer, olvidándose del rol social que deben tener los clubes”, disparó.
Y añadió: “Yo propongo que se gobierne con planificación. No se puede gobernar a tontas y a locas. Tiene que haber una política social que englobe todo. Y después pensar en los meganegocios”.
Un abogado de Ecología, Marcelo Turnes, pretendió que se continuase con la exposición con el argumento de que los socios ya habían tenido la oportunidad de opinar en la asamblea del club durante la cual se aprobó la iniciativa. Sin embargo, los vecinos ratificaron que para ellos era la primera oportunidad de participar.
“Si la idea es debatir, al menos que nos escuchen, pero no a cincuenta. No lo vamos a legitimar, somos cincuenta. Esto afecta la vida de un barrio. En este barrio los abuelos caminan la calle y los autos los respetan. No queremos legitimar esto. Fijaron malintencionadamente una hora y un día para que la gente no participe”, insistió Arata.
A esa altura de la discusión, tomó la palabra el presidente del club, Horacio Rosales, defensor del megaproyecto, para aclarar que la fecha no la había designado el club sino Ecología. “Es grande la torta para repartir”, le gritó uno de los socios presentes.
“Como vecinos queremos que nos escuchen. Yo estoy acá porque me escapé del trabajo”, sostuvo otro vecino que reclamó la postergación.
El secretario de Ecología, Darío Mariani, también dijo lo suyo: “Estamos confundidos ante el acto. Esto es una presentación del proyecto. Cada uno expresa su opinión y se tona nota. Pero no es vinculante. No es una discusión”, intentó aclarar.
“Cómo no vamos a discutir, si el impacto ambiental de este circo va a afectar a todos los vecinos”, planteó Vera, una joven socia del club. “Siempre avisan diez minutos antes de hacer las cosas", dijo. “¿Para qué queremos la ciudad? ¿Para las personas o para los megaproyectos? Quieren romper el barrio. ¿Cómo van a llegar los chicos del club que vienen caminando o en bici al nuevo predio, atrás del aeropuerto?”, preguntó Peduto. “Quieren transformar esta ciudad en un híbrido. Y nosotros queremos vivir tranquilos”, insistió.
Proyecto
Del encuentro podía participar los socios, vecinos, autoridades y los medios de comunicación. Fue a pedido de la Subsecretaría de Ecología de la Provincia, según dijo Rosales. “Una vez hecha la audiencia y presentado el estudio de impacto ambiental, con la autorización del aeropuerto que ya tenemos, recién ahí presentaríamos los planos y todos los informes en el Concejo Deliberante”, había informado el dirigente en declaraciones al noticiero de la CPE.
No vinculante
Aunque la audiencia no es vinculante (es decir que lo que allí se resuelva no será obligatorio respetarlo), sirve para “que todos los vecinos sepan que van a tener inconvenientes, fundamentalmente los de Villa Alonso, porque a futuro van a tener más transporte pesado y afluencia de gente en la zona”.
“La obra la realiza un estudio de arquitectura, que es privado, y a través de ellos se terceriza el tema de cada una de las inversiones, el hotel, el shopping y los departamentos. Cada uno aporta su granito de arena para que se haga la obra”, completó Rosales.
El proyecto fue aprobado hace dos años por los socios del club, que autorizaron la venta de una parte de las instalaciones a un grupo inversor. Además del shopping y el hotel, se había anunciado que también habría un supermercado y departamentos.
A cambio, los empresarios propusieron construir un complejo para la institución tricolor que albergaría todas las disciplinas. Serían quince hectáreas donde se montaría un complejo que albergaría todas las disciplinas deportivas de Belgrano, incluida la cancha de fútbol.
Diseño
La obra fue diseñada por los arquitectos María Gimena Binaghi y Oscar Fuentes, del estudio porteño Criba. El pool inversor estaría conformado por Fiduciaria Buenos Aires, según dijeron los arquitectos cuando presentaron la iniciativa en una asamblea del club. Es una empresa especialista en desarrollos inmobiliarios.
La obra abarcaría una superficie de 37.500 metros cuadrados. Es el área comprendida por las calles Belgrano, Paladino, Larrea y Tucumán, donde hoy están todas las instalaciones tricolores.
En principio, se prevé dividir el actual club con una calle en el medio que cruzará desde Paladino a Tucumán. En una cuadra, sobre Larrea, se hará una nueva cancha de fútbol. En la restante, sobre la avenida Belgrano, se harán, entre otros, el hotel, el shopping, un estacionamiento subterráneo, una pileta olímpica, un complejo de departamentos, una plaza seca, un nuevo colegio y una nueva sede del club.
El hotel se levantará en una torre sobre la avenida. A su lado, siempre sobre la avenida, se proyectó una plaza seca y un complejo de departamentos. En la esquina de Belgrano y Tucumán, donde actualmente funciona el colegio secundario, se ubicará el edificio de la sede del club.
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