Durante los años ‘70, prestaban servicios en la Comisaría 7° de Godoy Cruz y en el D 2. El tribunal pasó a un cuarto intermedio.
El primero fue José Lorenzo (hoy en libertad), que, en 1977, recién salido de la Escuela de Cadetes, cumplió funciones en la guardia de la Comisaría 7° de Godoy Cruz. Allí estuvieron detenidas varias personas, entre ellas Francisco Audelino Amaya, Pablo Rafael Sergio Seydell y Luis Matías Moretti, que figuran como víctimas en una de las causas que llegaron a este debate.
En segundo lugar estuvo declarando Rubén Darío González Camargo, que se encuentra detenido en el Complejo San Felipe, y que durante los años de la dictadura estuvo cumpliendo funciones en el D 2.
“Apresan a tres maleantes...”
Bajo ese título, Los Andes del 18 de octubre de 1976 dio cuenta de un frustrado asalto al Banco de Mendoza, sucursal Carrodilla y donde un cajero terminó herido.
Ahora, con el expediente a la vista, se pudo reconstruir que Amaya, Seydell y Monetti fueron detenidos en la vía pública y en la noche, los tres, terminaron alojados en la Comisaría 7° donde, según la elevación a juicio, los tres “fueron torturados”.
Curiosamente, según consta en los expedientes, aquella noche “visitó” la comisaría el brigadier Julio César Santuccione, ex jefe de la Policía de Mendoza, aunque el declarante no supo cuál fue el motivo de su presencia.
Lorenzo, desde el inicio de su declaración, negó las acusaciones e incluso relató que “ayudó y dio agua” a Seydell, cuando lo vio “muy mal”, después de haber sido torturado.
En forma pormenorizada reiteró sus dichos ante las preguntas del Ministerio Público y la querella. Así fue que relató que su misión fue la de cumplir con las tareas de guardia sin trato con los detenidos.
Recordó la existencia de una pieza donde estaba la radio policial y que, algunas veces, ponían música fuerte, pero que “nunca escuchó gritos de personas torturadas”.
Por su parte Omar Venier, como defensor de Lorenzo, aportó una página de Los Andes, asegurando que “nadie pudo desconocer” la detención de las tres personas, en un hecho que “para la época era conmocionante”. La nota termina asegurando que “los detenidos fueron puestos a disposición de la Justicia competente”.
En el D2
La segunda parte del debate estuvo reservada para la declaración del policía retirado Rubén Darío González Camargo (defendido por Alfredo Paturzo) y que en los años ‘70, cumplía funciones en el D 2, del Palacio Policial.
Su relato poco aportó para conocer lo ocurrido, teniendo en cuenta que, según las respuestas dadas a las partes, su tarea estaba “en la calle, siguiendo manifestaciones o recogiendo panfletos de agrupaciones sindicales o de Montoneros”.
Dijo que no tuvo contacto con presos y aseguró desconocer que en ese lugar se torturaba a los detenidos, afirmando en cambio que algunas veces acercaba las bolsas que traían los familiares para los detenidos incluso, “acompañado de un oficial, llegaba hasta la zona de los calabozos, pero que nunca vio a ningún preso...”, declaró.
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