Megaestadio: Carola no integrará la comisión tripartita

El rumor tomó fuerza en los pasillos de Casa de Gobierno aunque aún no tiene estado oficial. Era un final anticipado ya que el órgano que preside Juan Carlos Carola tiene funciones de contralor, no de asesoramiento.

En los pasillos de Casa de Gobierno tomó mucha fuerza el viernes la noticia de que el titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), Juan Carlos Carola, se había excusado de participar en la Comisión del Megaestadio que se creó el 30 de octubre de 2013 y que también integran el gobernador Oscar Jorge y el presidente subrogante del Tribunal de Cuentas, José Sappa. El Ente tripartito debía formular sugerencias legales acerca del expediente 11059/05 y expedirse acerca de la prosecución del Polideportivo de la Ciudad Santa Rosa, faraónica obra licitada y aún a medio concluir.

La excusación del titular de la FIA se habría generado al unísono con lo analizado en la Comisión de Asuntos Agrarios de la Legislatura por parte de los diputados vernistas Alfredo Schanton y Daniel Lovera. En ese encuentro, realizado el miércoles, se aprobó por unanimidad un pedido de informes sobre el estado del Megaestadio para conocer si el contrato con la constructora Inarco evolucionaba o estaba paralizado.

En la reunión parlamentaria, algunos diputados calificaron de " aberración" a la comisión tripartita considerando que tanto el Tribunal de Cuentas como la Fiscalía de Investigaciones Administrativas son organismos de contralor y no de asesoramiento. En el caso del fiscal Juan Carlos Carola se indicó que podría "estar violando la ley orgánica de la FIA", y que integrar esa Comisión que armó el PEP excedería sus facultades.

La primera acta.

La Comisión destinada a evaluar el expediente administrativo caratulado "s/Miniesterio de Obras y Servicios Públicos-Dirección General de Obras Públicas-Construcción Estadio Polideportivo Ciudad de Santa Rosa (L.P.), Nº 11059/05", se reunió en octubre y a su término se labró la primera acta. La reunión duró dos horas y su propósito fue formular sugerencias legales y administrativas tendientes a dilucidar las cuestiones suscitadas respecto al Megaestadio, en el marco del decreto 752/13.

En el encuentro habló el gobernador Jorge, quien realizó una síntesis de lo acontecido hasta esa fecha con referenciada a la obra y explicando los motivos que dieran lugar a la creación de la Comisión tripartita. Allí tanto Juan Carlos Carola como el presidente subrogante del TdeC, José Sappa, solicitaron que previo a emitir opinión debía tomarse vista del expediente administrativo de referencia. Jorge ofreció poner toda la información disponible en manos de ambos organismos, fijándose como primer paso que cada una de las partes analizara el expediente y realizara un informe, en el marco de las competencias de cada uno de los integrantes, sobre el estado del mismo sus posibles sugerencias a realizar para la continuidad del trámite, y darle una salida a la obra trunca. Así al menos reza el Acta Oficial del primer encuentro.

Diputados preocupados.

El también llamado "gigante dormido" se empezó a construir allá por el 2006 ($ 34 millones), durante el gobierno de Carlos Alberto Verna. Fue adjudicado a la empresa piquense Inarco, propiedad de Héctor Mohedano. Debía ser terminado en un año, para los Juegos de la Araucanía 2007 pero no se la finalizó por un "grosero" error de cálculos y por el cual todavía puede apreciarse en el Parque Don Tomás el esqueleto de la obra, pero sin el techo.

Para varios legisladores la constructora "reconoció que se equivocó en los cálculos para hacer el techo y debió desmontarlo". Por ley 2516 de 2009 se le otorgaban 420 días de ampliación del plazo para finalizarlo en tanto la empresa contratista asumía la responsabilidad por las deficiencias en los cálculos de la estructura metálica del techo. Los diputados opositores expresaron que "aquello le había dado un respiro financiero a la empresa, en medio de la asfixia económica que soportaba".

El nuevo techo, con capas de chapa y poliuretano y chapa se terminaría en diciembre de 2010, plazo que, incluso, autorizó la Legislatura, pero el techo no fue instalado. En 2012, el Gobierno anunció una serie de cambios, con un nuevo proyecto de ingeniería para la colocación del techo. Las modificaciones no fueron aprobadas por los legisladores, que reclamaron la rescisión del contrato. Uno de los puntos de la segunda fase más controvertidos residía en adquirir 40 columnas especiales de acero a un costo de $13 millones para apuntalar, provisoriamente, el nuevo techo. Las columnas iban a ser utilizadas por la constructora y luego devueltas al Estado, es decir un nuevo auxilio financiero ya que aquella no iba a pagar por esos pilotes.

La mayoría de los legisladores del vernismo junto a la oposición no lo aprobaron y todo quedo stand bye hasta la conformación de la Comisión tripartita.

Varela y Kuntz Aza.

El 19 de febrero de este año, el ministro de Obras Públicas, Jorge Varela, le dijo a Radio Noticias que "el Megaestadio tendrá definido su futuro antes de terminar Oscar Mario Jorge su mandato como gobernador: en diciembre de 2015". En aquel reportaje aclaró que "para entonces habrá quedado definida la estrategia legal a seguir por el Poder Ejecutivo Provincial para permitir la finalización de ese emprendimiento que debió inaugurar Carlos Verna, a fines de 2007, y que nunca fue terminado por problemas en la construcción del techo".

Varela afirmó en aquel momento que actuaba la Comisión en el entendido de que se fijaría algún plazo para al menos conocer si se le rescinde en algún momento el contrato y bajo qué metodología legal se concluirá la faraónica megaobra.

De corroborarse la especie periodística de la excusación de Carola de proseguir en la Comisión Evaluadora, menudo problema administrativo vuelve a resurgir en momentos en que la interna del PJ tiende a agudizarse y cuando la única buena noticia era que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) había avalado lo actuado por la justicia pampeana y descartó la demanda de la arquitecta Adriana Mabel Kuntz Aza, quien reclamaba la autoría intelectual del diseño del Megaestadio.

De ahora en más, nadie sabe cómo proseguirá la saga cinematográfica que ha costado millones de pesos de erario público.

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