Una asamblea en el Durand reunió a residentes y concurrentes. Exigen que el gobierno les pague la ART y el seguro por mala praxis, entre otros reclamos.
Los médicos residentes ocupan uno de los últimos escalones en la estructura de Salud de la Ciudad por sus bajos salarios, porque no se les reconoce la licencia por estrés, porque carecen de ART, porque tienen que pagar de su bolsillo –a diferencia de los médicos de planta- el seguro por mala praxis. Además, los concurrentes vieron incrementada su carga horaria de 16 a 20 horas semanales. Ya hicieron manifestaciones ante la Jefatura de Gobierno pero el Ministerio que conduce Graciela Reybaud hace oídos sordos a sus reclamos.
“Por ahora estamos en un compás de espera para que se normalice el cobro de los ingresantes”, contó a Diario Z Bernardo Larramendi, residente en el Argerich. No descartarían tomar medidas en julio.
“Los reclamos se mantienen. No es posible que el gobierno desdeñe a los residentes y concurrentes de la forma en que lo hace, obligando a pagar a los nuevos profesionales el seguro por mala praxis, y al mismo tiempo los deja desprotegidos sin ningún beneficio”, siguió Larramendi.
En la asamblea desarrollada el miércoles en el hall del Hospital Durand, hubo residentes de varios centros de salud como el Piñero, el Argerich, el Rivadavia, el Santojanni.
La reactivación del conflicto de los residentes y concurrentes coincide con la situación actual del Piñero, cuyas autoridades dividieron a un grupo dejando a un Cesac de Flores casi con la mitad de personal. Una situación similar estaría produciéndose en el Argerich. Según pudo saberse, el grupo encargado de medicina familiar pugna por no perder su espacio en ese centro tras casi dos décadas de trabajo de residentes allí.

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