Los médicos y el Gobierno siguen perdidos en un laberinto sin salida

Ayer, los Autoconvocados ni siquiera ingresaron al despacho de Pablo Yedlin para mantener una reunión en conjunto con directores y jefes de servicio de los hospitales centrales. La razón fueron los constantes cambios sufridos en la agenda para propiciar este encuentro. Marcha de los galenos en repudio al cierre de la causa FUNSAL.
A estas alturas, la puja entre los Autoconvocados de la salud y el Gobierno provincial adquirió ribetes propios de una comedia dramática, donde los guiones se quemaron por completo y sus actores recurren a la improvisación constante sin que se visualice instancia alguna de solución a una problemática que transcurre desde hace tres años.

Si ya desde un principio se sostuvo, y así lo dio cuenta este diario en ediciones anteriores, que el último canal de diálogo por el que optó el alperovismo prácticamente estaba condenado al fracaso, este pronóstico se profundizó mucho más en la jornada de ayer, luego de una serie de idas y vueltas increíbles que terminaron con el enojo de los galenos disidentes, su rechazo a sentarse en la mesa de negociación con funcionarios de segundo orden y las justificaciones naturales por parte de las autoridades.

Idas y vueltas

Como se recordará, estaba prevista la realización de una reunión entre el ministro del área, Pablo Yedlin, directores de los hospitales de referencia de la provincia y jefes de áreas y servicios de los respectivos nosocomios (la mayoría de ellos integrantes del movimiento Autoconvocado). Sin embargo, los constantes cambios que surgieron en la metodología de organización de dicho encuentro promovieron que solamente la conversación se centre entre los dos primeros agentes intervinientes.

En un principio, el cónclave estaba pactado para las 12.30, durante la mañana se informó desde el propio Ministerio que tal horario fue adelantado para las 11.00 y los encuentros serían de carácter individuales, por lo que, en primer lugar, se recibiría a los representantes del hospital de Concepción, y así sucesivamente hasta abarcar a los siete nosocomios citados (Padilla, Obarrio, Maternidad, Centro de Salud, Avellaneda y Niños).

Tal situación, colmó los ánimos de los médicos quienes decidieron no ingresar a la cita pautada y expresaron su presencia en la entrega de una nota en Mesa de entradas de Casa de Gobierno en la que valoraron la necesidad de encontrar canales de diálogo acordes, pero estipularon al mismo tiempo que la solución definitiva dependería de la concreción de un encuentro directamente entre el gobernador José Alperovich y el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (SITAS).

"Esto es patético, una reunión cambiante, nómade, que ha sido trasladada en horarios en infinitas veces. Hay un cambio constante en las reglas de juego, ni ellos (por el Gobierno) saben muy bien qué es lo que quieren hacer con estas reuniones. Lo que nos parece un manoseo que los jefes de servicio no estamos dispuestos a soportar ni tolerar", sentenció Adriana Bueno, delegada del sur tucumano.

Asimismo, resaltó que ante la decisión política adoptada "el Gobierno ha perdido directamente la brújula, fundamentalmente el ministro de Salud, que ya ha dado muestras acabadas de no estar en condiciones de resolver este conflicto. Es el Gobernador quien tiene que sensibilizarse con la parálisis del sistema sanitario y tiene la obligación constitucional de resolver el problema", adujo.

En tanto, la secretaria general del SITAS, Estela Di Cola, argumentó que ante la luz de los acontecimientos "el Gobierno no demuestra real convicción de reiniciar el diálogo, están yendo totalmente sin rumbo". Asimismo, la facultativa informó de la renuncia de un coordinador de guardia perteneciente al hospital de Niños y la posibilidad que se efectúen nuevas dimisiones, dada la imposibilidad, de acuerdo a Di Cola, de seguir brindando el servicio ante el "abarrotamiento y colapso de la guardia" del nosocomio referido.

La particularidad de la jornada, se basó en que, una vez que los médicos se retiraran del palacio gubernamental, la tan criticada reunión dio inicio, pero valga la sorpresa, con la presencia de todos los directores de los centros asistenciales nombrados anteriormente, con lo cual, una vez más, las autoridades competentes trastocaron el cronograma previsto desde un primer momento retornándose a la forma colectiva del encuentro.

Una vez finalizado el mismo, el vocero de los máximos responsables de los hospitales fue Oscar Rogero (director del Avellaneda) quien explicó que la idea de la reunión fue buscar posturas en las que se planteen algunas posibilidades para poner un coto a la problemática sanitaria.

“No hay que ser tremendista”

"Los individuos que trabajan en la salud pública saben que lo hacen por un requerimiento de la comunidad y no en función de apetencias o deseos de tipo individual. La responsabilidad primera que tenemos es con los pacientes, apelo a que nuestros colegas no se olviden que nuestra razón de ser son los pacientes y aquellos que nos necesitan", estimó Rogero, como una forma de apaciguar las radicales posiciones esgrimidas al respecto.

Añadió, a su vez, que "esto es un conflicto más, lo que debemos hacer es no tener una actitud tremendista y ver como lo podemos resolver. Cuando todos participemos y no excluyamos a terceros vamos a ganar y poder salir adelante". Finalmente, consideró que los directores no se encuentran facultados para interceder en tópicos meramente económicos, como ser el incremento en los salarios que requieren los galenos combativos.

Al respecto, indicó que "nuestras autoridades naturales podrán contemplar, no si es justo o no (el aumento), pero sí en el caso de ser factible o no, porque esa es la otra historia. Debemos pensar si el aumento es factible, cómo y cuándo".

Es dable resaltar que en la jornada de hoy, los autoconvocados movilizarán a las 10.30 a los Tribunales (ubicados en avenida Sarmiento) con el objeto de expresar su descontento ante el cierre de la causa FUNSAL por parte de la fiscal María de las Mercedes Carrizo.

Además, se delinearon lo últimos detalles en torno al viaje que cerca de 120 trabajadores de la salud realizarán el lunes a la Ciudad de Buenos Aires cuya finalidad es federalizar la crisis sanitaria, a través del corte de un tramo de la avenida 9 de julio, frente al Ministerio de Salud de la nación. También se tiene previsto llevar a cabo reuniones con diputados y senadores para interiorizarlos de las dificultades acaecidas en la provincia en materia sanitaria.

“Si les doy un peso a los médicos, tengo que entregar la provincia”, lanzó Alperovich

Con las palabras que ayer expresó el gobernador José Alperovich, resultará muy difícil que se arribe prontamente a una resolución a las desavenencias entre el Ejecutivo y los médicos disidentes. Es que el Mandatario sentenció una vez más que el Estado local no se encuentra en condiciones de proyectar un ascenso en el nivel de sueldos del sector.

"Nosotros le dimos un 33 por ciento de aumento a los médicos cuando se hizo un acuerdo salarial en marzo. Hay gente que se olvida pero se hizo un acuerdo que se aceptó en su momento, y que no es poca cosa", indicó Alperovich.

Al tiempo que brindó una frase que sella toda esperanza en los bolsillos galenos: "Más acuerdo salarial no puede haber, estamos imposibilitados, si les llegamos a dar un peso yo tengo que entregar la provincia porque vendrían los docentes a pedir, los gremios estatales también y la provincia no está en condiciones". A su vez, tanto él como el ministro Pablo Yedlin, desmintieron que el decano de la Facultad de Medicina, Mateo Martínez, haya brindado su apoyo a los Autoconvocados, tal cual lo precisara a la prensa y mediante un comunicado oficial de la institución educativa el pasado miércoles.

"El decano me dijo que expresó (ante los médicos) la voluntad de todos los tucumanos de que el conflicto se mejore, pero no se ofreció como mediado", lanzó Yedlin.

El titular de la cartera de salud, indicó al término del frustrado encuentro de ayer que, para el próximo miércoles citó al Consejo Asesor Comunitario (compuesto por un amplia gama de instituciones políticas y sociales) con el objetivo de analizar la problemática en el que se encuentra inmerso el sistema sanitario local.

Indicó que se encuentra avanzada una denuncia penal para que se reabran los quirófanos del Centro de Salud y adujo que en el problema acaecido "estamos con temas de politización de múltiples sectores que complica esto".

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