En estos mismos lugares se ubican villas o asentamientos. Según el Defensor del Pueblo la actitud no será la de sancionar a los infractores sino la de normalizar la situación.
En esta oportunidad se avanzó en la posibilidad de realizar relevamientos en asentamientos y barrios de la ciudad donde se detectaron este tipo de conexiones. “Fue una mesa ampliada y tuvimos buena respuesta de los distintos organismos convocados”, destacó el defensor Miguel Alegre, y aseguró que “acordamos entre todos la necesidad de estructurar plan de trabajo sobre el tema en asentamientos villas y barrios”.
Al mismo tiempo, el funcionario explicó a época que las conexiones irregulares se detectaron en más de 45 zonas pero al mismo tiempo aseveró: “La situación es muy compleja porque no se trata sólo de analizar las conexiones irregulares porque esto supone muchos otros temas sobre todo el estado de dominio de los lugares. La mayoría son zonas de villas y ocupaciones ilegales algunas son terrenos fiscales”.
De tal modo agregó que todas las áreas implicadas se comprometieron a trabajar en el estado de situación y establecer un programa de trabajo.
Sobre la metodología que se llevaría adelante, el abogado dejó en claro que al tener un panorama más específico de las áreas y las formas de trabajo que se implementarán se analizará el temperamento que se va a establecer que “en principio no sería el de sancionar sino el de normalizar”.
Estuvieron presentes en esta ocasión el secretario de Desarrollo Humano, Diógenes González, el interventor del Ente Regulador del Agua, Arturo Vázquez y Guillermo Pomares representando a la empresa Aguas de Corrientes, Gustavo Barra de Acción Social, Daniel Suárez del Programa de Mejoramiento Barrial (PROMEBA), Daniel Bedran y Carlos Alarcón del Municipio capitalino, Ricardo Capoccetti del Instituto de Vivienda de Corrientes (INVICO) y Armando Pérez de la Dirección de Catastro.
Según Alegre, en las “más de 45 zonas - llegarían a 50- hay este tipo de enganches y lo que vamos a hacer cada uno desde su área es intentar relevar y depurar los números con los que hoy contamos. Es un trabajo que va a llevar tiempo y es de difícil realización porque esto es muy cambiante, los asentamientos van creciendo y siempre crece la población que accede a estas conexiones de manera irregular.
Alegre comentó que en la reunión se puso en consideración que “en estas zonas habría conexiones que se incorporan a la red sin ningún tipo de control, y ello es lo que nos preocupa porque produce no sólo pérdidas sino también la posible contaminación y la baja presión porque es agua que se saca de un sistema de red estipulado para una determinada cantidad de habitantes”.
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