El intendente de 25 de Mayo, David Bravo, perdió finalmente el control del Concejo Deliberante. Ayer, en la sesión preparatoria, tal como se preveía desde el año pasado, los ediles opositores se quedaron con la presidencia, la vicepresidencia y la secretaría.
González, en diálogo con LAARENA, afirmó que "los cinco concejales que hemos estado luchando el año pasado por mejorar el Concejo estamos muy contentos. Ibamos a darle espacio a cada sector que conformamos la oposición, y la vicepresidencia era para Yésica Suárez (del Movimiento Popular Veinticinqueño, disidente del "bravismo"), pero ella nos dijo que estaba con un embarazo y pidió no tener ese responsabilidad porque no iba a poder cumplir como corresponde".
"El oficialismo votó por la negativa para los tres cargos, pero al ser mayoría igual ganamos. Lamentamos que haya sucedido eso, aunque esperamos que se sumen a la nueva forma de trabajar del Concejo", dijo la nueva presidenta.
Ahora está previsto que mañana se haga la sesión inaugural del año legislativo con el discurso del intendente, pero hasta ahora no fue confirmado por parte de la intendencia.
González comentó que "va a haber una nueva forma de trabajar. Vamos a ser más ordenados en todo el trabajo que hay que hacer, cumplir los horarios de las reuniones, discutir los temas con los tiempos necesarios para analizar cualquier proyecto sin tener que apresurarnos, atender a la gente como corresponde", explicó.
La concejala aseguró que "a pesar de que (los opositores) votaron por la negativa, los hemos llamado a un consenso. Si ellos deciden no sumarse, eso ya no está en manos nuestras".
Este es otro capítulo del conflicto institucional entre la intendencia y el Concejo Deliberante desde que asumió Bravo en diciembre de 2007. A partir de 2009, cuando el jefe comunal se afilió al PJ, el gobernante MPV se partió. Dos de los tres concejales quedaron del lado del "bravismo" y la restante hizo un bloque propio. Lo mismo pasó con el justicialismo: la bancada de dos se dividió y se conformaron dos bloques unipersonales, uno oficialista y otro opositor. El tercer sector, el Frente para la Victoria, fue el único que no se disolvió y quedó con sus tres integrantes. Desde entonces, en la correlación de fuerzas el "bravismo" quedó en desventaja: cinco contra tres. Y eso se plasmó ayer con una dura derrota para el intendente.
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