Lo mataron en Bolivia en 2010 y la familia aún pide Justicia: el caso de Gustavo Oteman

Lo mataron en Bolivia en 2010 y la familia aún pide Justicia: el caso de Gustavo Oteman
Los familiares de Gustavo Oteman, asesinado en La Paz en julio de 2010, volvieron a reclamar justicia e informaron sobre la realización de una audiencia pendiente para definir el futuro del fiscal apartado de la causa.
Gustavo tenía 32 años cuando murió en una habitación del hotel Torino. Horas después, su mujer anunció a los familiares en Mar del Plata que el cuerpo sería cremado, pero su padre llegó a tiempo para evitarlo.

Las pericias hechas en La Paz determinaron que se trató de un suicidio, pero la posterior necropsia realizada en la morgue judicial de Mar del Plata confirmó la existencia de hemorragia cerebral interna, seguida de golpes, y una hemorragia en la tráquea. Las conclusiones de ese informe descartaron que haya sido un suicidio o accidente.

Osvaldo Oteman, papá de Gustavo, criticó al primer fiscal que tuvo la causa, Sergio Céspedes, por no avanzar en la investigación del crimen de su hijo. Sus reclamos surtieron efecto y el funcionario judicial fue apartado de la causa.

“Si bien en su momento la fiscal de distrito apartó a Céspedes de la investigación, todavía hay una audiencia pendiente para saber si mantiene su cargo”, confirmó a 0223 el papá de Gustavo.

El padre regresó el pasado mes de diciembre a Mar del Plata, luego de permanecer tres meses en Bolivia. "Si bien dejé una persona apoderada para estar al tanto de la investigación, necesito que el Ministerio de Justicia de La Paz nos represente en esa audiencia para saber qué sucederá con el funcionario apartado”, explicó.

La investigación

Oteman denunció desde un primer momento que la familia de la esposa de su hijo contaba con el encubrimiento de gente relacionada a ciertos espacios de poder en Bolivia. Ante este panorama llegó a escribirle al presidente Evo Morales para que interceda ante los funcionarios judiciales.

El alejamiento del fiscal activó la causa, por la que se encuentran imputados la exmujer y los suegros de Gustavo. Las dos mujeres están radicadas en Estados Unidos, mientras que el hombre permanece en libertad pero con la prohibición de salir de Bolivia.

“La investigación volvió a cambiar de fiscal hace dos meses, pero de acuerdo a nuestra apoderada, se sigue trabajando de la misma manera”, afirmó Osvaldo.

Mientras la próxima semana se definirá la suerte del primer fiscal que tuvo el caso, a más de 2.600 kilómetros los familiares de Gustavo renovarán su pedido de justicia.

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