Primero, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, afirmó que Massa "tiene la dificultad a vencer con gente que es familiar de su esposa"; en tanto que el senador Galmarini salió a responderle: “El tiempo dirá si efectivamente somos o no un problema”
La tensión en la relación entre la familia por parte de la esposa de Sergio Massa y el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, es harto conocida. Sólo basta ver la andanada de críticas por parte de la concejal y suegra del líder del Frente Renovador, Marcela Durrieu, y su hijo y senador bonaerense, Sebastián Galmarini, para palpar la irreductible distancia.
Ahora, como pocas veces, Posse asestó el primer golpe al indicar que Massa "tiene la dificultad a vencer con gente que es familiar de su esposa, es un tema que por eso mismo manejo con mucha prudencia”
“Hablando de política grande, es una dificultad en particular a resolver porque se trata de la familia política de quien queremos que sea presidente”, indicó luego el jefe comunal.
Por su parte, Galmarini contestó que “el tiempo dirá si efectivamente somos o no un problema”, a lo que añadió que "desde hace mucho tiempo trabajo políticamente con Sergio (Massa), así que no soy yo el que tiene que responder”.
En las últimas semanas, el entorno de Posse echó a andar la versión de que estudian presentar una lista corta en las elecciones de 2015.
Sólo es cuestión de tiempo, ya que a medida que se acerquen los comicios, Massa tendrá que optar por la familia o la conveniencia política.




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