Masiva operación contra los talibanes

Unos 15.000 soldados norteamericanos, británicos, daneses y estonios realizan una incursión para capturar el bastión rebelde de Marjah
KABUL.? En la mayor ofensiva en cuanto a número de soldados desde la caída del régimen talibán en 2001, tropas internacionales, con el apoyo de las fuerzas afganas, lanzaron en la madrugada de ayer una masiva operación militar con 15.000 efectivos para capturar Marjah, un bastión insurgente de la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán.

La ofensiva, denominada Moshtarak (?Juntos?, en lengua dari), es una gran prueba para la nueva estrategia de la OTAN centrada en proteger a la población civil y es la primera operación importante desde que el presidente norteamericano, Barack Obama, ordenó el envío de 30.000 refuerzos en diciembre para alterar el curso de la guerra.

El propio mandatario, golpeado por las dificultades que enfrenta la economía norteamericana para dejar definitivamente atrás la crisis, necesita con urgencia un éxito en Afganistán, un país con un gobierno considerado corrupto e impopular y una insurgencia talibana en expansión. Sin embargo, la guerra ya es altamente impopular en Estados Unidos, donde la rechaza el 52% de la población.

En el asalto, en el que fuerzas terrestres atravesaron una línea de defensas que incluía minas y bombas caseras y cruzaron un canal para llegar a la entrada norte de la ciudad, participaron 5000 efectivos estadounidenses, 2000 afganos, 4000 británicos, y tropas de Dinamarca, Estonia y Canadá.

El general de división Nick Carter, que comanda las fuerzas de la OTAN en el sur del país, dijo que las fuerzas aliadas, con la ayuda de 60 helicópteros, lograron una "inserción exitosa" en Marjah, sin sufrir bajas.

Explosión

Sin embargo, el ministerio de Defensa británico dijo que uno de sus soldados murió por una explosión mientras patrullaba en su vehículo el distrito de Nad Ali, al norte de Marjah. Otro soldado de la OTAN, cuya nacionalidad no fue divulgada, murió por fuego de fusiles, según dijo un vocero de la coalición.

Además, tres soldados estadounidenses fallecieron durante la jornada a causa de la explosión de una bomba de fabricación casera en el sur afgano, pero un vocero de la OTAN confirmó que el ataque se registró fuera de Helmand, al margen de la ofensiva.

El general Sher Mohammad Zazai, comandante afgano en la región, declaró que 20 rebeldes murieron en la ofensiva y 11 fueron arrestados, y dijo que los soldados han confiscado fusiles Kalashnikov, ametralladoras pesadas y granadas a los detenidos.

"De verdad, parece que tomamos a los insurgentes por sorpresa. Están completamente desorientados ?dijo Carter, en la capital provincial de Lashkar Gah?. La operación transcurrió sin un solo incidente."

Sin embargo, el vocero talibán Qari Yousef Ahmadi dijo que los talibanes mantenían ayer sus posiciones en Marjah, una aldea de 80.000 habitantes, centro de las actividades de narcotráfico que financian al movimiento insurgente. "La totalidad de Marjah sigue bajo el control de los talibanes", dijo, y añadió que las declaraciones de la OTAN son "propaganda".

Repliegue estratégico

Los pocos civiles que abandonaron sus casas para hablar con los soldados estadounidenses afirmaron que los talibanes se replegaron hacia el interior del pueblo, quizá para reagruparse y lanzar ataques esporádicos.

Medios locales recogieron testimonios de grandes explosiones, debidas al lanzamiento de misiles Hellfire por los helicópteros de las fuerzas internacionales, a lo que los talibanes respondieron con bombas telecomandadas.

Por su parte, el mayor general Gordon Messenger dijo a los reporteros en Londres que las fuerzas británicas tan sufrido solamente "ataques esporádicos a distancia" y la detonación de cargas explosivas al pie de carretera.

A su vez, el ministro de Defensa afgano, Rahim Wardak, señaló que las fuerzas progubernamentales "capturaron la ciudad de Marjah, aunque los combates continúan".

"En el flanco este han minado profusamente la zona, así que tenemos que ir despacio en el proceso de limpiar el área. Por ahora, el avance sigue según lo previsto", sintetizó.

En un comunicado, el presidente, Hamid Karzai, pidió a las fuerzas extranjeras, que forman el grueso militar del asalto, que evitaran las bajas civiles y los ataques aéreos en las zonas pobladas.

"Deben poner mucha atención en la suerte de los civiles que residen en el área", pidió Karzai.

Se trató de una referencia implícita al bombardeo que realizó la OTAN en septiembre pasado en Kunduz, en el norte de Afganistán, en el que murieron decenas de civiles.

El bombardeo derivó en un escándalo que provocó en noviembre último la renuncia del jefe del Estado Mayor del ejército alemán, Wolfgang Schneiderhan, acusado de no facilitar toda la información sobre el ataque aéreo.

Agencias AFP, AP y Reuters

ANTECEDENTES

* Operación Libertad Duradera. El 7 de octubre de 2001, Estados Unidos invade Afganistán con la ayuda de Gran Bretaña, en respuesta a los atentados del 11 de Septiembre.

* Operación Anaconda. Unos 2000 soldados norteamericanos atacan a la resistencia talibana y militantes de Al-Qaeda en el este del país. La ofensiva deja 500 rebeldes muertos.

* Operación Aquiles. El 6 de marzo de 2007, la OTAN lanza una ofensiva conjunta con fuerzas afganas en Helmand, en la que participan 5500 militares. Los talibanes responden con la intensificación de la lucha en todo el territorio afgano.

* Operación Golpe de Espada. Se inicia el 2 de julio de 2009 en la provincia de Helmand, donde se cultivan dos tercios de la producción nacional de opio, para dotar de seguridad a las elecciones presidenciales. Participan 4000 marines norteamericanos y 650 soldados afganos.

Comentá la nota