A pocos días de celebrarse las elecciones presidenciales, unos 5000 campesinos también reclamaron contra la siembra de transgénicos, los latifundios y para pedir el pago de subsidios por la sequía. Cánticos contra Franco.
"Por la producción nacional y contra las mentiras electorales", fue una de las consignas que se escuchó en la XX Marcha Nacional del Campesinado Pobre, que se concentró en las plazas ubicadas frente al Congreso Nacional y contó con unos 5000 manifestantes.
Los cánticos de la Federación Nacional Campesina (FNC) también apuntaron al presidente paraguayo, que asumió luego del golpe de Estado institucional contra el ex mandatario Fernando Lugo. "¡Franco, Franco, dejate de joder, la FNC no va a retroceder!", gritaron los movilizados, quienes protestaron por sentirse abandonados por el gobierno nacional y desprotegidos frente a los grandes productores agrícolas y ganaderos. En numerosas ocasiones, el gobierno de Franco amenazó con reprimir las ocupaciones de terrenos realizadas por los campesinos pobres en varias zonas del país.
Bajo el lema "Contra el latifundio, por la reforma agraria, contra la sojización y los transgénicos", los manifestantes exigieron el pago de subsidios atrasados por daños debido a la sequía. Aunque el gobierno prometió el pago de las indemnizaciones a las más de 20 mil familias afectadas, los manifestantes denunciaron que todavía no recibieron el dinero.
Otro de los cuestionamientos fue el uso extensivo de agroquímicos con los que se rocían las inmensas plantaciones de soja y otros cultivos en Paraguay. "El envenenamiento masivo de las comunidades y la contaminación del agua están llevando a la desesperación en distintos asentamientos, debido a las enfermedades y daños a la producción que traen como consecuencias", denunció la secretaria general del FNC, Teodolina Villalba. La mujer destacó, además, que el avance de la sojización y los transgénicos "vienen atropellando aceleradamente a los pequeños productores".
A pesar de que el país celebrará elecciones generales el próximo 21 de abril, Villalba explicó que la protesta no tiene fines electorales, sino recordar a los políticos sus "obligaciones" con los campesinos. Por eso, la dirigente aseguró que "vamos a anular nuestros votos. En vez de marcar un candidato vamos a escribir en las papeletas 'voto por los derechos de los campesinos, por la reforma agraria'".
La dirigente del FNC agregó que la coyuntura electoral no ofrece al pueblo participación real, sino solo "compra de votos". "Sin programas, sin contenido, sin debate sobre temas reales con la gente, valiéndose de la miseria y la necesidad de la gente para comprar los votos", expresó Villalba en referencia a los comicios de abril.
Como todos los años, las campesinas y campesinos marcharon portando sus banderas y garrotes, que representan la lucha por la defensa de las libertades públicas y la derrota del fascismo.
Las protestas comenzaron el martes pasado en distintos puntos del país con el cierre de rutas y caminos. También se realizaron pequeñas concentraciones frente a organismos centrales, como los ministerios de Hacienda y Agricultura, y el Banco Central.
Paraguay es uno de los países más desiguales del mundo en relación a la distribución de la tierra. Según el último censo agropecuario, el 1% de los propietarios concentra el 77% de las tierras, mientras que el 40% de los pequeños agricultores, los cuales poseen entre 0 y 5 hectáreas, son dueños del 1% de las tierras agrícolas. «
Equipo de Mundo
la tierra, eje de la negociación gobierno colombiano-farc
El gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cerraron uno de sus ciclos de conversaciones sin lograr acuerdo en el primer punto de la agenda, los problemas de la tierra, pero adelantaron que esperan arrancar en abril con el segundo, sobre la participación política. "Las conversaciones avanzan dentro de lo previsible, así la percepción de opinión pública sufra altibajos", dijo en una declaración leída el representante gubernamental Humberto de la Calle.
Versiones de prensa y expectativas levantadas en los días previos por las partes estimaban que llegarían a este jueves con un pacto sobre el tema agrario, base del conflicto de 50 años en la nación sudamericana.
La mesa de conversaciones volverá a sesionar el 2 de abril con "la esperanza de finalizar en breve lapso la discusión de este punto (la tierra y el problema agrario) y pasar al siguiente", señaló De la Calle. "No hay paso atrás, vamos siempre hacia adelante, avanzando de manera lenta, si se quiere pensar así, pero también persistente", comentó por su lado el comandante guerrillero Iván Márquez. "Desde luego que hay que resolver todavía puntos de vista encontrados."
Según Márquez, hay al menos cinco aspectos en los cuales no se logró un entendimiento sobre el agro: la cantidad de hectáreas de los latifundios, la extranjerización de la tierra, el alcance de la ganadería extensiva, el monocultivo para la producción de energéticos y la minería. Pero al igual que el delegado del gobierno, también se mostró optimista sobre un entendimiento en estos puntos para "los próximos intercambios".
Las FARC y los representantes del presidente Juan Manuel Santos adelantan negociaciones desde finales de 2012 en Cuba, con una agenda previamente acordada de seis puntos, el primero de los cuales es la tierra.
Luego, la hoja de ruta establece que tratarán sobre la participación política, tanto de las FARC como de los grupos de oposición, incluyendo temas relacionados con los mecanismos de democratización.


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