“Tenemos fe en que se va a hacer justicia, nada lo complica”, afirmó José Luis Rey sobre su hijo Gustavo. Reiteró los testimonios de un herido y del tío de uno de los asesinados, que apuntarían en otra dirección. Fuertes críticas al fiscal Sendot. El juicio comenzará el 20 de febrero.
Según contó su padre meses atrás, el policía estaba cubriendo a la gente que estaba desenganchando la locomotora. “Ahí hay testigos que dicen que el que tiró fue uno que vino en moto, que es flaco, alto y morocho como mi hijo. Y por eso mi hijo está detenido”, explicó José Luis Rey a este portal.
En una carta abierta enviada a LaNoticiaWeb, Rey recordó el testimonio de Miguel Ojeda, tío de Mauricio, uno de los asesinados, quien habría afirmado en la causa: “Mi sobrino llegó a mi casa herido y, antes de morir, me dijo: ‘Me puso la gorra, fue el canoso’”. A eso, sumó lo dicho por Joaquín, herido aquel 3 de febrero de 2011, quien habría expresado: “El canoso tiraba a la gente con balas de plomo y se cagaba de risa”.
“Son dos los que nombran al canoso… pero el fiscal (Sendot) nunca se llamó a llamar al señor Ojeda, el tío del asesinado, para ver por qué había dicho eso y quién era el canoso. Nunca hizo una rueda de reconocimiento con canosos que hayan estado en el procedimiento”, manifestó
Rey habló de “cosas turbias” en la investigación del caso y aseguró que su hijo “fue directamente perjudicado por el mal accionar del fiscal”. Y aclaró: “Para demostrar la buena fe y tranquilidad de conciencia de mi hijo, el testimonio que brindó antes de estar acusado tanto como ya acusado es exactamente igual”.
Luego de afirmar que intentó comunicarse con el diputado Leonardo Grosso y el concejal Julián Ríos, dirigentes políticos que han seguido de cerca la causa junto a los familiares de los asesinados, Rey concluyó: “Tenemos fe en que se va a hacer justicia, nada lo complica y seguramente va a salir libre. Confiamos en que así sea, pero nos asusta el aparato mediático y político del Movimiento Evita y el CELS”.

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