Quilmes lo derrotó anoche 77-67 en Mar del Plata y cerró 3 a 1 el repechaje. Así, retornó a la Liga Nacional de Básquetbol. El “rojinegro”, que fue el mejor equipo de la etapa regular, se quedó con las manos vacías en una temporada que parecía soñada y terminó en pesadilla.
Entonces, toda la impotencia fue para San Martín, que lamenta aún más la “mudanza” obligada a La Bombonerita por culpa de su público.
En el arranque anoche no se mostró San Martín como el equipo necesitado, urgido y dejó a Quilmes imponer su juego a través de los triples de Maximiliano Ríos y la presencia inquietante de Essengue en la pintura. Así, se adelantó 14-4 cuando restaban poco menos de dos minutos para concluir el primer cuarto. Allí recién el “santo” tuvo un atisbo de reacción con Rodríguez, quien castigó de afuera y fue efectivo en libres (4/4) para dejar al visitante a tiro (14-11) pese a tener serias dificultades en la elaboración del ataque estacionado. Lástima que la remontada fue aplacada por la tercera “bomba” de Ríos en el parcial.
Otra vez Quilmes empezó derecho en el segundo período. Essengue a pura versatilidad hizo estragos en la llave y Maciel colaboró con un triple esquinado. De esa forma, el local volvió a escapar a diez (27-17). Luego vino una discusión de D’Angelo con plateistas, que agredieron el banco de suplentes de San Martín. Pese al reclamo legítimo del DT “rojinegro”, el árbitro Trías le pitó falta técnica por la protesta airada. Parecía Quilmes podía establecer un quiebre en la noche. Sin embargo, el parate benefició más a San Martín, que con el pasaje exigente adentro de Basualdo principalmente acortó a uno (31-30). Claro que de nuevo fue castigado en el cierre por la acción de 2+1 que concretó Romero.
En el tercer segmento, Quilmes encontró un oxígeno decisivo. San Martín, que en ataque intentó penetrar más y no recostarse tanto en el tiro a distancia, lució falto de actitud para defender y pelear los rebotes. El que no escapó al roce fue Maciel, quien sobresalió en el cuarto y fue clave junto a Vildoza para tomar ventaja de 61-47 entrando al último cuarto.
Un pasaje inspiradísimo de Vildoza le permitió a Quilmes mantener esa diferencia de 14 (69-55). Pero con lo último que le quedaba en el tanque, San Martín acortó a cinco (69-64) tras triple de Rodríguez. Hasta ahí llegó, porque Quilmes, con el fervor de su gente, se dio el gusto de volver a la elite. Para el “rojinegro”, la palabra frustración parece insuficiente porque seguirá en el TNA.
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