Lo dijo Juan Callegher, el Intendente Interino del Municipio de General San Martín, luego del fallo que condenó a cadena perpetua a Luis Abelardo Patti.-
La lectura del fallo comenzó pasadas las 16.30, frente a un auditorio completo que contó con la presencia, entre otros invitados especiales, del secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, el Intendente Interino del Municipio de General San Martín, Juan Callegher, integrantes de organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y familiares de desaparecidos.
A las cuatro y media, la Presidenta del Tribunal Oral Federal 1, Lucila Larrandartel, comenzó la lectura del veredicto que condenó a prisión perpetua, a cumplirse en una cárcel común, al emblemático ex policía bonaerense y dos veces intendente de Escobar.
La primera condena fue contra Santiago Omar Rivero, el ex comandante de Institutos Militares de Campo de Mayo, quien fue sentenciado a prisión perpetua.
Luego la jueza, titular del Tribunal Oral Federal N° 1 de San Martín, sentenció a Luis Abelardo Patti a prisión perpetua por haber secuestrado y torturado al ex diputado Diego Muniz Barreto y su secretario Juan José Fernández, y por el secuestro, torturas y homicidio del militante peronista Gastón Gonçalves.
También recibieron condenas perpetuas el ex dictador Reynaldo Bignone y el ex agente de Inteligencia del Ejército Martín Rodríguez. Por otra parte se dictó seis años de cárcel contra el ex comisario de Escobar, Juan Fernando Meneghini, el único de los acusados que eligió permanecer en el recinto durante el veredicto.
Además de las perpetuas, el Tribunal encuadró todos esos delitos como de “lesa humanidad” y ordenó que todas las penas sean de cumplimiento efectivo en establecimientos del Servicio Penitenciario, revocando la prisión domiciliaria de la que hasta ayer gozaba Meneghini.
Luego de la lectura del fallo, el Intendente Interino de General San Martín, Juan Callegher, quien al entrar al recinto se fundió en un abrazo emocionado con Estela de Carlotto, declaró: “Son muchos años de lucha, de desesperanza a veces, de confianza otras y, bueno, la alegría de alcanzar a ver la llegada de la Justicia. Es un día de enorme alegría. Esto es una celebración de la vida, es la celebración de que haya Justicia, es la manera de levantar una bandera contraria a todo lo que dio origen a estos juicios contraria a la bandera de la muerte”.
“Un día histórico”
Estela Barnes de Carlotto, quien desde temprano ocupó la primera fila frente al tribunal explicó: “Me pongo en lugar de los familiares, sobre todo en el lugar de nuestro querido nieto Manuel Goncalves y su hermano Gastón, porque lo hemos visto crecer después de recuperar su identidad, con una dignidad enorme. Hoy es un día para él, para nosotras, las Abuelas y para toda la sociedad argentina, porque esto sana, cura y de lo que se quiere tapar. No al olvido, por supuesto. Sana, pero con memoria y a seguir porque falta mucho.”
Carlotto también se refirió al ex comisario Patti: “Fue un hombre que disimuló, mintió y quiso convencer a la sociedad, pero la sociedad somos todos nosotros y este es un avance democrático que hay que tener muy en cuenta, yo creo que hoy es un día histórico para todos los argentinos”.
Por otra parte, la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, se mostró conforme con le hecho de que las condenas sean de cumplimiento en una cárcel común: “No tiene sentido que se los condene y se vayan a su casa donde viven una vida normal, saliendo, veraneando estando de fiestas familiares, no, son personas comunes, son peligrosos, reincidentes, amenazan con eso, lo volverían a hacer y, además se burlan. Entonces, yo creo que se merecen la cárcel común. Son peligrosos, tengan la edad que tengan son peligrosos” explicó.
Gastón Goncálvez, bajista de Los Pericos, hermano de Manuel, uno de los 103 nietos recuperados por Abuelas de Plaza de Mayo explicó: “Esto es lo que corresponde, en esta causa por suerte todas las víctimas pudieron exponer las aberraciones por las cuales pasaron y los causantes de eso hoy han recibido el castigo que se merecen. Yo esperaba este fallo porque es lo que tiene que ser: cárcel común y no tiene que haber diferencias con otra gente, nos tenemos que regir por las mismas leyes y no importa quien sea, si son militares, policías, si son represores no tiene que tener ningún privilegio.”
Iris Pereyra de Avellaneda es la mamá de Floreal el “Negrito” Avellaneda, quien tenía 15 años cuando fue asesinado. Su cuerpo mutilado y sin vida apareció en la costa uruguaya en 1976. Por ese caso, se condenó a perpetua al general retirado Santiago Omar Riveros y se aplicó penas de entre 25 y ocho años de cárcel a otros cinco militares, por secuestro y asesinato. “Me siento muy contenta, esto lo esperábamos. Han sido bastante buenas las condenas, y eso crea un antecedente importante para los juicios a represores que aún están por venir”


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