La Justicia dispuso que los legisladores del Parlasur no perciban un salario. En este sentido, Mariotto defendió su cargo en el organismo regional, para el que fue “elegido por el pueblo”.
Poco después de llegar al Gobierno, el macrismo dispuso que los legisladores del Parlasur no perciban un salario. La decisión fue ahora ratificada por la jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría.
La decisión de la magistrada se basó sobre todo en el hecho de que “el cuerpo legislativo se encuentra en período transicional, no cumpliendo aún al día de la fecha con el objetivo primordial para el que fue creado, por lo que si el pleno del órgano no se encuentra conformado, difícilmente pueda sesionar con normalidad”.
A raíz de esta sentencia, el parlamentario por la provincia de Buenos Aires y ex vicegobernador Gabriel Mariotto, dialogó con La Tecla y aportó su visión acerca del rol que cumple en el organismo multilateral, creado hace más de una década para fortalecer los vínculos con la región.
-¿Cuál es su opinión respecto del fallo de la jueza Servini de Cubría que suspende el cobro del salario de los parlamentarios del Mercosur?
-Entendemos que hay una ley que se tiene que cumplir. Hay otras instancias de apelación que seguramente los parlamentarios van a activar. Es un fallo que respetamos pero que no cumple con lo que dice estrictamente la ley. El diputado del Parlasur por Corrientes va a hacer la apelación, y esperaremos el fallo de la Cámara. Tenemos la tranquilidad de saber que estamos cumpliendo con nuestra función, que fuimos electos por el pueblo y que nos alcanzan las mismas potencialidades que los diputados nacionales.
-¿Por qué cree que el Gobierno nacional tomó esta decisión, ahora ratificada por la Justicia?
-Hay una gran campaña de desprestigio con respecto a la constitución del Parlasur. Costará tiempo poder ponerlo en agenda como un instrumento de integración muy importante. Nosotros lo valoramos como una institucionalidad que da mayores posibilidades a nuestros pueblos. Se discute la independencia. Con tantos años de desprestigio parece que el diputado del Parlasur electo es una persona que trabaja un día por mes y como que es un burócrata. No es así, hay mucho trabajo. Nosotros seguimos trabajando con la misma vocación y con la misma responsabilidad. Por eso creemos fundamental el cumplimiento de nuestros derechos, no sólo de cobrar, sino también todos los beneficios que tiene ser un parlamentario elegido por el pueblo.
-¿Cómo funciona actualmente el Parlasur?
-El Parlasur funciona una vez por mes en reunión del cuerpo, pero hay mucha participación en las comisiones y cientos de proyectos que se van tratando. Hay una realidad en Argentina que merece una singular atención. Lo que está ocurriendo institucionalmente en Brasil, lo que está ocurriendo en Venezuela, en Bolivia; son temas que requieren mucha atención y se tratan. Lo entienden mucho más aquellos diputados que son de provincias fronterizas, que conviven con los ejes de integración. Quizás a los de Buenos Aires les parece un tema menor, pero no lo es.
-¿Cuál es su opinión sobre la postura que tomó Mauricio Macri sobre la suspensión de la presidenta de Brasil?
-El Gobierno argentino tomó una posición, a mi juicio, muy condescendiente con lo que yo entiendo es un “golpe blando” en Brasil. Son posiciones que hay que respetar y discutir, pero por supuesto que nadie del Parlasur interviene en cuestiones internas de cada Estado, sino en temas de estricto orden integracionista. El Parlasur es un ámbito donde se discute y se profundiza.



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