Miles de jujeños marcharon anoche por las calles de San Salvador de Jujuy, en adhesión a la Marcha del Silencio, convocada en homenaje al fiscal Alberto Nisman. Luego de una caminata por calles céntricas, la multitud se concentró frente a la Casa de Gobierno, donde fue entonado el Himno Nacional. Por su número y característica, la movilización tiene muy pocos antecedentes en la provincia.
En Jujuy, como en el resto del país y ciudades del exterior, los manifestantes portaron banderas argentinas y pancartas en las que se identificaron con Alberto Nisman y reclamaron justicia, verdad, el esclarecimiento de la muerte de Nisman y a la vez se solidarizaron con sus familiares, al haberse cumplido un mes de la muerte del fiscal, hecho que conmocionó al país.
Sin divisas partidarias y portando una gran bandera nacional, fueron mayoritariamente los jóvenes quienes encabezaron el recorrido. Dirigentes opositores al Gobierno provincial y nacional marcharon en forma dispersa, en algunos casos junto a sus familias, mezclados con los vecinos que se plegaron a la convocatoria. También estuvieron presente sindicalistas no alineados al Kirchnerismo y dirigentes de organizaciones intermedias.
En silencio y de a ratos batiendo palmas, la marcha se desarrolló en calma y orden. Cómo fondo, los estridentes parlantes de la Catedral Basílica, llevaban hacia el exterior del templo la voz del sacerdote, que a esa misma hora oficiaba la misa del miércoles de cenizas. Lo curioso fue que no había feligreses que estuvieran participando de la misa en el exterior, ni en el atrio, ya que había suficiente lugar en la nave de la iglesia.
Las manifestación, que se extendió por más de dos horas, culminó tras recorrer las calles que rodean la plaza Belgrano, mientras gran parte de los manifestantes optaron por remontar calle Belgrano para luego desconcentrarse.
Es que en esta ocasión, una amplia porción de la población local dijo presente y adhirió a una clara expresión popular de miles de argentinos que se unieron para repudiar la marcada violencia y la ausencia de justicia en torno a la muerte de Alberto Nisman, y a la vez para convocar a las autoridades y a la ciudadanía en general a recuperar la paz social e institucional.

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