Marcha atrás con el Costa del Plata: ahora la gestión impulsa una Reserva

Marcha atrás con el Costa del Plata: ahora la gestión impulsa una Reserva

Se trató del proyecto inmobiliario, ideado como una extensión del capitalino Puerto Madero para Avellaneda y Quilmes, que frenó la justicia por “inconsistencias medioambientales”. El intendente Ferraresi presentó un proyecto de la Reserva Natural Costera de 140 hectáreas. Pese a que anteriormente defendió el proyecto, ahora la municipalidad busca “una política de conservación de la naturaleza y preservación de espacios verdes”.

La gestión de Avellaneda dio un vuelco en su postura sobre uno de los proyectos más cuestionados en los últimos años que vincula la ribera y su zona de influencia que es el Costa del Plata, ya que de promoverlo y defenderlo pasó a desecharlo y proyectar la concreción de una Reserva Natural en el mismo lugar.

De a cuerdo a lo informado, el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Lorusso, acompañado por su asesor de gabinete, el quilmeño Andrés Meiszner, recibió al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quien presentó el proyecto de la Reserva Natural Costera de ese municipio, y que contaría con el aval de la Jefatura de Gabinete de Ministros, a través de la cartera ambiental nacional.

Paralizado el proyecto inmobiliario gerenciado por el grupo Techint para la costa avellanedense, ahora el Gobierno de ese municipio impulsa “una política de conservación de la naturaleza y preservación de espacios verdes”.

Tal es así que se informó que “el gobierno municipal decidió la creación de esta Reserva destinada a la preservación de la biodiversidad local, la integración y el fomento de las actividades productivas sustentables, el desarrollo de programas de educación ambiental, el esparcimiento y la recreación de la comunidad”.

De acuerdo con la propuesta provincial de ordenamiento territorial de la Ley de Bosques Nativos, el municipio prevé la creación de “una nueva área de Reserva de 140 hectáreas destinadas a la preservación de los recursos naturales locales, al uso sustentable de quintas y viñedos en terrenos privados, y actividades de eco turismo, educación ambiental e investigación científica”.

Además, se prevé una articulación con la Universidad Nacional de Avellaneda, en particular con el Departamento de Ciencias Ambientales.

La Reserva comprenderá un centro con escuela y viviendas para guardaparques, se integrarán distintos emprendimientos vitivinícolas, habrá un mirador y también espacios recreativos. Cabe destacar que se tendrán en cuenta sistemas alternativos sustentables como la reutilización de aguas, utilización de aguas de lluvia, y el abastecimiento eléctrico por energía solar, entre otras propuestas.

 

Justicia de por medio

El grupo Techint estuvo al momento esperando la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para avanzar en el desarrollo de este mega emprendimiento inmobiliario en la ribera sur. Se trata de un proyecto que fue anunciado en marzo de 2008, que involucra una inversión total de 1.700 millones de dólares y que fue bautizado como el Puerto Madero bonaerense.

El plan estaba pensado para construirse en zonas ribereñas de los municipios de Avellaneda y Quilmes. Sin embargo, trabas y problemas políticos, y varios fallos judiciales adversos acumulados a lo largo de estos años han generado que el proyecto, conocido como Costa del Plata, siga frenado.

De hecho, cuando fue presentado oficialmente el plazo inicial de construcción de este mega desarrollo fue previsto en 12 años, de los cuales ya pasaron casi ocho años y Techint no logró ni siquiera poner la piedra fundamental.

Si bien el grupo de la familia Rocca logró el aval del municipio a cargo del intendente Jorge Ferraresi, la iniciativa sigue trabada en los pagos del intendente, Francisco ‘Barba’ Gutiérrez donde las fuerzas políticas rechazan darle validez.

A este negro panorama político se suma una compleja situación judicial que se profundizó a fines de diciembre del año pasado, cuando la Cámara Federal de La Plata ratificó un amparo contra el megaempredimiento.

El órgano judicial dejó firme un fallo del año pasado de la Cámara de Apelaciones que había avalado el pedido de un grupo de ambientalistas para frenar la iniciativa de Techint.

En ese momento, se extendió el alcance de una medida cautelar que había sido pedida por 30 días hasta que finalice el juicio y se determine si Costa del Plata daña el medio ambiente y perjudica o no a la selva marginal.

Techint apeló el amparo, pero ahora la Cámara ratificó lo actuado. La decisión se basa en un incumplimiento de la Provincia que no se adecuó a la Ley de Bosques que protegería a los terrenos de la ribera del Río de Plata y que en Quilmes, no fueron rezonificados.

Desde el principio, el holding aclaró que el 75 por ciento de la tierra sería de uso público, mientras que sólo el 25 por ciento restante será para construcción, “respetando los parámetros urbanísticos y ambientales aprobados por ambos municipios”. Es decir, aclaró que la mayor parte de las tierras involucradas mantendrían su actual fisonomía y no quebrarían el ecosistema que los grupos ambientalistas buscan preservar.

Logró así el respaldo del gobierno bonaerense de Daniel Scioli, en el cual siempre se encargaron de resaltar que, una vez finalizado, Costa del Plata daría albergue a entre 20.000 y 25.000 personas, y el área de oficinas y comercial podría generar 20.000 nuevos puestos de trabajo. Pero, si bien en Avellaneda no hubo oposición, en Quilmes la situación siempre fue más compleja y hasta señalaron que “podría haber abandono” de la iniciativa por parte del holding de la familia Rocca.

En este sentido, los grupos ambientalistas que están en contra del proyecto argumentan que la obra destruirá la selva marginal. Y además, pretendían que el gobierno de Scioli incluya a la zona donde debería levantarse Costa del Plata dentro del listado de bosques nativos, que están protegidos por la nueva legislación nacional.

Ante este avance judicial, Techint apeló las decisiones en Tribunales e intentó demostrar que no existe riesgo ambiental. Sin embargo, en el último fallo de diciembre la Cámara Federal descartó las razones del grupo y ordenó que las obras se mantengan frenadas hasta que finalice el juicio que apunta a ser definido por el máximo tribunal de justicia del país, aunque no se sabe cuándo.

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