El Indec mostró una baja anual de 1,1 puntos en la utilización de capacidad instalada, que fue de 58,5%. El acumulado del año se redujo 8,8 puntos respecto al 2023. También reflejó una fuerte caída del empleo de calidad.
Mariano Cuparo Ortiz
La industria tuvo su peor agosto en términos de capacidad ociosa, sin contar el mismo mes del 2020 pandémico. El uso de las maquinarias fabriles fue del 58,5% en el mes, lo que estuvo 1,1 punto por debajo de agosto del 2025. Solo el 58,4% del año de la cuarentena en su versión más dura estuvo por debajo de ese nivel desde el inicio de la serie histórica, que arranca en 2016. Entre enero y agosto de este año, la utilización de la capacidad instalada industrial promedió el 57,8%, idéntico número al del mismo período del 2025, un año de un nivel muy malo y que está 8,8 puntos por debajo del 66,6% que había marcado el 2023. La caída fue de la mano con un deterioro marcado en el empleo de calidad en general y en el del sector industrial en particular.
El Indec publicó el informe de Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) correspondiente a agosto, que mostró el deterioro en el empleo de las maquinarias fabriles, mismo fenómeno que viene aquejando al trabajo de calidad, es decir el asalariado registrado. En particular, con énfasis en la dinámica del empleo industria, que se mantuvo a la baja. Sobre eso también hubo un informe relevante del Indec que se publicó el mismo jueves: el de Cuenta de Generación del Ingreso e insumo de mano de obra.
Es que el uso de las maquinarias fabriles es la otra cara del empleo. El Indec mostró no solo que la parte del ingreso que se llevaron los trabajadores, es decir, la porción de la torta que genera el valor agregado a nivel país que se queda en salario, se alejó con fuerza del fifty fifty y llegó al 42,9% en el segundo trimestre de este año, el valor mínimo desde el mismo período del 2022 (la ganancia empresaria trepó hasta el 44,7%, una suba de 2,8 puntos en un año).
También reflejó que los puestos asalariados cayeron un 0,8% respecto a un año atrás, mientras que los asalariados registrados se desplomaron un 1,4% en un año. Los únicos que crecieron fueron los asalariados no registrados, que subieron un 0,5%, y los cuentapropistas, que dieron un fuerte salto del 3,9% por el refugio que la economía de plataformas brinda frente a la baja del ingreso de los trabajadores.
En la industria, el empleo tuvo particularmente un desempeño flojo. En el segundo trimestre, los puestos de trabajo en el sector cayeron un 3,8% interanual. Tampoco el agro, la minería y los bancos tuvieron un desempeño al alza, con bajas anuales del 0,2%, el 1,1% y el 1,5%. Transporte, en donde entran los nuevos rubros de mensajería y reparto, vio crecer sus puestos de trabajo un 3,1% y los hoteles y restaurantes un 1,6%.
Ese desempeño a la baja del empleo industrial va, tal lo dicho, de la mano con una caída de la producción industrial y del uso de las maquinarias fabriles. Los manuales ubican al nivel óptimo de utilización de la capacidad instalada entre el 70% y el 80%. En ese punto las empresas comienzan a pensar en generar una inversión nueva para ampliar esa capacidad, lo que, además de elevar el potencial productivo a futuro, también hace un aporte concreto de corto plazo para reactivar una economía que viene en un escenario recesivo en lo que va del 2026. El 58,5% de agosto es históricamente bajo y va en la dirección contraria.
El investigador de la CTA Autónoma, Luis Campos, dijo acerca de la UCII: "Es el segundo valor más bajo de la última década para un mes de agosto. Apenas supera por 0,1 punto a agosto de 2020. La industria no puede mantener estos niveles de capacidad ociosa por mucho tiempo ".
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