El Hospital Avellaneda, uno de los principales de la ciudad por su infraestructura y capacidad de respuesta a diferentes patologías, además de maternidad, dispone desde hace tres meses de dos nuevos servicios: el de detección de Autismo y la Unidad de Cuidados Críticos Pediátricos. En el efector, además, se está terminando de armar una nueva Terapia Intensiva para adultos. Balance sanitario.
“En este hospital se está haciendo una gestión brillante y se están poniendo en marcha servicios que eran necesarios para la comunidad”, afirmó Manzur, acompañado en la oportunidad por la ministra de Salud de la provincia, Rossana Chahla, y el director del nosocomio, Luis Medina Ruíz.
El primer mandatario formuló las declaraciones luego de visitar las flamantes áreas del hospital, que ya están funcionando a pleno. Por un lado, el Servicio de Maduración y Desarrollo Infantil que comenzó a funcionar en el mes de julio pasado con el Programa de Autismo y que tiene como objetivo que un equipo de especialistas (formados en neuro-desarrollo, psicología y terapia ocupacional) realice la detección y posterior tratamiento de este trastorno. Y por otro la Unidad de Cuidados Críticos (Terapia Pediátrica) que cuenta con ocho camas y recibe a niños desde los 40 días de vida en estado de gravedad, sobre todo a los que necesitan alguna tecnología en cuanto a las enfermedades respiratorias.
“Vemos día a día cómo avanza, tanto en volumen como en capacidad de respuesta, la estructura sanitaria pública que hay en la provincia en los diferentes hospitales”, sostuvo Manzur. En ese aspecto, destacó que los servicios con los que ahora cuenta el Avellaneda posibilitan “disminuir las listas de espera”, en otros efectores.
En otro de los sectores del hospital se construyó una Unidad de Terapia Intensiva para adultos. La UTI ha sido pensada para que una vez equipada brinde, con la comodidad que requiere una internación con cuidados extremos, la tecnología necesaria y las prestaciones médicas y de tratamiento para cada uno de los 22 pacientes alojados en la Unidad, tal la capacidad del servicio.
“Estas obras se traducen en beneficio para la gente, para los grupos sociales más vulnerables que son los que el gobierno tiene que cuidar”, enfatizó el gobernador.
La titular del área de Salud explicó que el Hospital de Clínicas, ubicado en el barrio de Villa Urquiza, es un efector “polivalente” que experimentó, este último año, grandes avances. “La Terapia Intensiva Pediátrica, hoy funcionado casi al 100%, es una necesidad real de la población sobre todo en los casos de brotes respiratorios”, dijo Chahla.
En cuanto al Programa de Autismo indicó que se corresponde con el “primer centro público” de estas características. “Para nosotros es un orgullo estar en el hospital Avellaneda con profesionales muy formados y dando respuestas a un problemática cada vez más frecuente”, reflexionó.
En la ocasión, la ministra detalló que en cuanto a la atención sanitaria de los centros de salud tucumanos, desde su cartera, se está llevando adelante un balance de gestión. “El gobernador nos pidió que mostremos los indicadores de gestión de este último año y estamos midiendo y comparándolos desde la sanidad”, expresó al tiempo que puntualizó que el análisis si bien contempla las capacidad de respuesta también mide la satisfacción de los usuarios. “No solo es importante crear los servicios y generar lugares de atención, como el de adultos mayores”, dijo a la vez que anunció que un nueva labor está vinculada a la prevención de los accidentes de tránsito.
“En salud no hay límtes, siempre cuando llegamos a una meta queremos superarla porque permanentemente estamos con nuevos desafíos”, aseveró Chahla.
Servicios para diagnosticar y tratar el autismo
El Servicio de Maduración y Desarrollo Infantil comenzó a funcionar en el mes de julio pasado con el Programa de Autismo y tiene como objetivo realizar un diagnóstico certero de los pacientes y así brindarles un tratamiento adecuado. Al respecto, el jefe del área, Juan Pablo Molina, pediatra especialista en neuro-desarrollo, reveló que los tratamientos de evaluación y detección del Trastorno del Espectro Autista (TEA) son muy costosos en la salud privada: “se llegan a pagar solo las evaluaciones entre 20 mil a 30 mil pesos con equipos que quizá hacen las mismas evaluaciones que las que hacemos en el hospital público”.
Detalló que las prestaciones que brinda el servicio se centran también en capacitar a la familia del niño autista para que tenga una intervención activa en el tratamiento que presta el hospital.
“La demanda es muchísima. En dos meses desde que se habilitó llevamos atendidos 100 pacientes”, precisó Molina.Las consultas para este servicio se realizan en la sección Admisión Materna-Infantil que es la que asigna los turnos programados.

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