Representantes de comunidades aborígenes, acompañados por dirigentes de organizaciones de Derechos Humanos y legisladores nacionales, iniciaron ayer una vigilia en la Plaza de Mayo, para reclamar una audiencia con la presidente Cristina Fernández de Kirchner.
Al respecto, Pérez Esquivel afirmó que el gobernador de aquella provincia, Gildo Insfrán, es un "señor feudal" que "reprime" a la comunidad qom y es aliado del poder central.
Los representantes de 15 pueblos indígenas, entre ellos Wichí, Pilagá, Kolla, Lule, Mapuche, Tehuelche, Qom y Diaguita, escribieron una nota dirigida a la jefa de Estado, en la que expresaron que ven "alarmados" de qué modo sus territorios son "utilizados como meros proveedores de materia prima para el mercado global", mientras se expresan "discursos de soberanía".
Al respecto, indicaron que en el sur del país el "drama es la contaminación hidrocarburífera, agravada por la llegada de la nueva tecnología del ‘Fracking’ (fractura hidráulica), o (las) enormes extensiones otorgadas a la megaminería, sin ninguna contemplación a la presencia del pueblo mapuche", señalaron, según lanacion.com. En tanto, mencionaron que "en las últimas dos décadas, la superficie sembrada con soja resistente a los herbicidas creció en un 5.000 por ciento, lo que representa dos tercios de la superficie cultivada total del país".
"Quienes sufren los impactos de las fumigaciones, el desmonte, las enfermedades, la falta de alimentos sanos, las inundaciones y las sequías, la pérdida de suelos y sus riquezas, el desplazamiento de poblaciones y el hacinamiento en los márgenes de las ciudades, viviendo del asistencialismo, somos los pueblos indígenas y la población campesina", dijeron.
Por último, reafirmaron que "en medio de esta violencia" denunciada, los pueblos originarios se sienten "fuertes" y mantienen la decisión de "no permitir que quiebren la relación sagrada" con la tierra, según informó DyN. La Cumbre de Pueblos Indígenas de Argentina finalizó ayer con una masiva movilización durante tres kilómetros hacia la Casa de Gobierno de Formosa, que lució vallada y custodiada por la policía local.





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