El viernes, en una reunión de la Asociación de Profesionales del Hospital Lucio Molas, se llegó a una conclusión: la duplicación del presupuesto de Salud no se utilizó para mejorar el sistema público, sino para tapar los agujeros que dejó la falta de previsión oficial.
Los médicos del Molas no tienen números precisos, aunque sí pueden exhibir notas enviadas al Ministerio de Salud advirtiendo sobre esas situaciones. "Durante los 20 días que estuvieron cerrados todos los quirófanos, las cirugías se hicieron en centros privados y fueron pagadas por el Estado. Incluso las parturientas también debieron ser derivadas para recién ser atendidas en el hospital después de dar a luz",ejemplificó uno de los asistentes".
"Aquella vez fue porque un caño roto produjo la caída del techo y la inundación de los quirófanos, pero hoy no estamos mucho mejor -acotó-. Ahora sólo funciona un quirófano para cirugías de emergencia porque no hay anestesistas".
La otra fuente se refirió al cierre de terapia intensiva, también por dificultades edilicias. Explicó que la atención de pacientes del sistema público en clínicas y sanatorios privados fue otra sangría para el presupuesto oficial. Y advirtió que los costos de atención diarios son muy elevados.
El propio presidente de la Asociación, Roberto De Martini, reconoció que "en un momento estuvieron cerradas todas las terapias intensivas" de la provincia, y agregó: "En el hospital de General Acha el servicio tiene el nombre de terapia, pero no funciona como tal; y en el hospital de General Pico, dijeron que inaugurarían 18 camas pero solamente funcionan siete porque falta personal".
Otro punto que se conversó en la reunión fue el de los enfermeros. De acuerdo al Sindicato de Trabajadores de la Salud Pública se necesitan 300 personas para cubrir las necesidades hospitalarias. ¿Qué hace Salud? Anunció la creación de 20 cargos para el año próximo. Mientras tanto paga horas extras para que un enfermero termine cumpliendo turnos desgastantes de 16 horas.
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