“Después de todo lo que nos costó instalar el apellido, ahora lo cambian por el nombre”. La frase pertenece a un operador y aportante de la campaña de Martín Insaurralde en Lomas de Zamora. El malestar se debe a que el equipo local del candidato del FpV tenía todo listo, de hecho hasta había impreso parte de las nuevas boletas, pero el replanteo de la campaña K obligó a parar las rotativas.
Si bien había un cambio en marcha, era sólo en la imagen: Insaurralde aparecería ahora con saco y la camisa abierta, a diferencia de la imagen de seriedad que había proyectado en la boleta del FpV en las PASO. Pero las modificaciones introducidas por Ernesto Savaglio, el publicista de Daniel Scioli que desembarcó luego del revés del 11 de agosto, incluyeron también una reconfiguración en la presentación del candidato.
Ya no será más “Insaurralde”, como es tradición, sino “Martín”. En los hechos, el lomense se presentará como Florencia Saintout en La Plata: apelando a su nombre de pila y no a su apellido. La decisión generó bronca en el pago chico del elegido por Cristina Kirchner: “Con lo que nos costó hacerlo conocido, ahora nos sacan el apellido”, bramó a NOVA un hombre del riñón insaurraldista.
Los afectados por la decisión recuerdan el escaso nivel de conocimiento que el alcalde tenía en el electorado de la Provincia al momento del cierre de listas, que incluso fue recordado por Cristina la fatídica noche de la elección. Ponderan el trabajo realizado, pero por lo bajo no dejan de cuestionar que, con los cambios instrumentados, “se borra con un codo lo que se escribe con la mano”. Ahora ya no deberán apostar al apellido sino a plasmar el “Martín”. Doble trabajo.
Otro gesto que también se evidenció, un adelanto exclusivo de este medio, fue la “descristinización” del recorrido, una modalidad extendida también a otros distritos. Con nuevo slogan, iniciales e imagen, Insaurralde relanzó la campaña en su pago chico pero no contó con la jefa del Estado, que en ese momento estaba en Nueva York para participar de la asamblea de la ONU.
La elección no fue casual. Cristina no estará tan al frente esta vez, por lo menos hasta el último tramo. Lo que no quita que deje de ser una parada difícil.





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