El ex presidente, que se opone al diálogo de paz con las FARC, fue elegido senador y liderará una fuerza de 20 bancas
Santos, en el poder desde 2010 e inmerso en un proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), logró retener la mayoría legislativa de cara a las elecciones presidenciales del 25 de mayo, en las que buscará la reelección, aunque perdió un importante espacio político ante el partido de Uribe, Centro Democrático.
"Es una señal importante para el país y para el mundo entero que la inmensa mayoría queremos la paz", destacó el presidente colombiano tras la jornada electoral.
La coalición de centroderecha de Santos captó 47 de las 102 escaños del Senado, según el escrutinio oficial del 98,05% de los votos divulgado por la Registraduría Nacional, la autoridad electoral colombiana. A pesar de que seguirá siendo la principal fuerza política en el Senado, el oficialismo perdió más de 30 escaños respecto del Congreso anterior.
Muy crítico con el proceso de paz, Uribe emergió como el nuevo jefe de la oposición al ser elegido senador y lograr 20 escaños para su nuevo movimiento político. Es la primera vez en la historia reciente de Colombia que un ex presidente retorna al primer plano de la escena política.
"Hoy ha nacido el Centro Democrático (?) por un país seguro, sin vacilaciones frente al terrorismo, con absoluto respeto de las libertades, con justicia, sin impunidad, para que pueda haber perdón", dijo Uribe en un comunicado a través de su sitio web.
El resultado electoral deja a Santos en una posición incómoda con miras a las reformas que deberá aprobar el Congreso en caso de que prosperen las conversaciones con las FARC, además de las leyes que permitan la desmovilización de miles de combatientes.
Santos, que encabeza las encuestas de intención de voto para las presidenciales de mayo, buscará la reelección con la intención de firmar un acuerdo con las FARC, la mayor guerrilla del país, con 8000 combatientes.
Si bien no cuenta con el número suficiente de legisladores para bloquear al gobierno en el Congreso, Uribe podrá ejercer una ruidosa oposición al proceso de paz con las FARC, grupo al que combatió sin cuartel y diezmó militarmente durante su gobierno (2002-2010).
"Ahora puede decirse que en Colombia hay oposición. Esta tendencia a favor de Uribe es un voto de castigo para Santos. Esto cuestiona sensiblemente la negociación con las FARC", dijo Vicente Torrijos, analista de la Universidad del Rosario.
En el mismo sentido se pronunció Mauricio Vargas, reputado columnista político del diario El Tiempo: "El resultado no es bueno para Santos; todos los partidos de su coalición (La U, Cambio Radical y los liberales) retroceden", dijo Vargas.
El Partido Conservador, que apoyó al oficialismo en la pasada legislatura pero competirá con candidato propio en las elecciones presidenciales, logró 18 senadores y, según los analistas locales, dividirá sus votos entre la coalición de Santos y el partido de Uribe. El movimiento político del ex mandatario supera ahora al izquierdista Polo Democrático como primer partido de la oposición.
Además del Senado, el Congreso colombiano está compuesto por la Cámara de Representantes (diputados), donde el oficialismo también encabeza la votación con 91 de 163 escaños.
A los analistas les preocupó sobre todo el alto grado de abstención, que rozó el 60%, en un país donde el voto no es obligatorio.
EL REGRESO DE UN HALCÓN
Álvaro Uribe
Senador de colombia
Jefe de la oposición
Al frente de su nuevo movimiento político, Centro Democrático, Uribe salió elegido senador y logró situar a su partido como referente de la oposición al presidente Santos.
Objetivo: las FARC
Muy crítico con el proceso de paz, Uribe utilizará el Congreso para tratar de bloquear un eventual acuerdo entre el gobierno de Santos y la guerrilla.


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