En los próximos días los asociados a la cooperativa que presta servicios de seguridad al Municipio de Ushuaia resolverán mediante asamblea si continúan custodiando los asentamientos irregulares de la ciudad. La medida surge tras los continuos hechos de violencia, del que son blanco sus trabajadores. Advierten que en el sector, merodean grupos que no viven en el lugar y actúan con “total impunidad”, como “una mafia organizada”.
Incluso, uno de los últimos ataques, tuvo lugar en la madrugada del sábado pasado, a pocos metros del asentamiento conocido como el “Obrero”, donde resultó incendiada una garita ubicada sobre la calle Cilawaia y se registró un feroz enfrentamiento, que dejó como saldo varios heridos.
En ese sentido, el gerente de Magui-Mar Oscar García, reconoció que “estamos analizando la posibilidad de que la Cooperativa deje de prestar servicios de custodia”, al anotar que “no queremos tener que lamentar la muerte de un trabajador, porque este es el segundo incendio que se provoca contra una garita, en el transcurso de pocos meses”.
El referente salió al cruce para aclarar que si bien la cooperativa no esta pasando por un buen momento económico “acá no hay un reclamo de mayores costos de transfondo, sino que hoy la decisión tiene que ver con la seguridad y el resguardo de la integridad física del trabajador”, aseguró. Así el apoderado de Magui-Mar enfatizó que “si tenemos problemas económicos buscaremos resolverlos por otro lado, porque somos una cooperativa que se rige por un estatuto que nos da un amplio espectro de trabajo, pero no a costilla de la seguridad de nuestros socios”, que precisó “son alrededor de 75”.
Por su parte, García destacó que “si bien la relación con la gente de los asentamientos es buena” advirtió que “diariamente recorro la zona, sé lo que pasa, y es evidente que existe un grupo que no quiere que se custodie estos sectores” al comprender que “debemos de entorpecer el negocio de la venta de tierras por eso trabajan bajo estas acciones agresivas”, consideró. Asimismo, el representante aseguró que “la gente tiene miedo que tomemos la decisión de retirarnos del lugar, porque quedarían totalmente desprotegidos”. Por último, Oscar García reflexionó que “personalmente creo que debemos continuar, pero la decisión será de los asociados, que resolverán el tema en asamblea, respetando la voluntad de la mayoría”.

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